Con la minería demandando talento, el especialista Guillermo Ceballos Serra propone un punto de partida: evaluar qué capital trae cada persona, formación, experiencia y habilidades, y ver cómo insertarlo en el sector


Aprender, desaprender y volver a empezar. Para Guillermo Ceballos Serra, ese es el eje de la reinvención personal y profesional, y no tiene edad de inicio. “No empieza a los 60, ni a los 40, empieza mucho antes”, explica.
Tampoco significa tirar todo por la ventana: se trata de reconocer el capital acumulado y, sobre esa base, construir nuevas redes. Quien arranca de nuevo no está indefenso, porque lleva consigo lo que ya sabe.
La idea, dice, es más amplia de lo que parece. Suele asociarse con quien está en transición o quiere cambiar de industria, pero la reflexión es para toda la vida. Vivimos más años y el mundo del trabajo cambia cada vez más rápido, por lo que es casi imposible sostener una carrera entera en la misma empresa o en la misma actividad.

El consultor Guillermo Ceballos Serra hace una profunda reflexión sobre el arte de reinventarse para ser empleables y para llevar una vida más plena. (Imagen asistida con IA).
Ceballos Serra describe un cambio en el “contrato psicológico” entre las personas y las empresas.
Antes, quien era honesto y trabajaba bien hacía carrera, recibía promociones, se jubilaba en la misma compañía y esta lo cuidaba. Hoy eso ya no está garantizado.
Su consejo es comprometerse a fondo con la organización, pero sin delegarle la administración de la propia carrera. Y agrega que hay que ser atractivo para el mercado laboral, algo que se logra aportando valor.
“El arte de reinventarse no empieza a los 60, ni a los 40, empieza mucho antes”.
Su mirada viene de la práctica. Como consultor y coach entrevista a muchísima gente por día y bromea con que podría escribir un libro titulado “Cómo fracasar con todo éxito”. Esas conversaciones le muestran los prejuicios y las falencias con que muchos enfrentan esta etapa. También le muestran el costo de la comodidad: personas que ganan bien pero no son felices, y que postergan el cambio con frases como “ya tengo 50 y pico, ¿para qué me voy a meter en esto?”.
Ceballos Serra dejó el mundo corporativo en 2010. Pensando en “el día después”, empezó a construir su marca personal, porque, explica, esto funciona por contactos: “Puedo poner diez avisos y no me llama nadie”. Ya sabía que ese día después sería la consultoría.
Antes había vivido su propia reinvención. Es abogado y llegó a Recursos Humanos a través de Relaciones Laborales. Cuando perdió una búsqueda interna frente a un candidato con experiencia en Estados Unidos, decidió que necesitaba algo más para diferenciarse y se anotó en una maestría en Economía y Ciencia Política. Su empresa solo estaba dispuesta a financiarle estudios de Recursos Humanos o de Legales, pero él siguió adelante con lo que consideraba complementario.

Guillermo Ceballos Serra dictará un seminario para aprovechar el capital profesional de cada uno y llevarlo hacia una nueva identidad en lo laboral. (Imahen asistida con IA).
Para Ceballos Serra, el primer error es creer que reinventarse es borrar todo. La pregunta útil es qué camino lleva a otra cosa sin quedar demasiado lejos.
Su respuesta es mirar los bordes de la propia formación. “Cada carrera tiene un núcleo de conocimiento, pero en su límite roza otras ciencias y otros grupos de personas. Ahí hay fuentes de proximidad”, insiste con la idea de que no hay que tirar todo lo construido, sino readaptarlo a una nueva identidad.
Él pasó del Derecho a Recursos Humanos por Relaciones Laborales. Uno de sus hermanos, ingeniero, terminó en valoración de créditos en una entidad financiera. Ninguno saltó al vacío: cada uno caminó por un puente entre dos disciplinas.
El otro obstáculo es mental: ponerse el límite antes de intentarlo. Su consejo es no decidir de antemano que el cambio ya no es para uno. Una vez identificado el puente, el segundo paso es un plan concreto para llegar adonde uno quiere ir.
“Esto funciona por contacto”, insiste. Por eso empezó a construir su marca personal antes de dejar la corporación, con un blog, pensando en el día después. La clave es la anticipación: no esperar a estar afuera para empezar a hacerse conocer.
“Ser atractivo para el mercado es aportar valor, y ese valor tiene que ser visible para otros”, reflexiona.
De ahí que la red sea el tercer eje del seminario, después del capital propio y del plan. No es solo un tema de contactos digitales: la propuesta incluye un grupo presencial de personas que se conectan entre sí y siguen la conversación con un café después. Ese espacio compartido fue la idea original detrás del seminario.
Ser atractivo en el mercado es aportar valor.
Estas ideas resuenan de manera particular en la industria minera. Una mina tiene un ciclo de vida que incluye su cierre, y las personas y las comunidades que se desarrollaron a su alrededor necesitan seguir creciendo cuando esa etapa llega a su fin.
La lógica que propone Ceballos Serra ayuda a pensarlo: las formaciones y habilidades que se adquieren hoy no deberían servir solo para el puesto actual, sino ser un capital que se pueda llevar a otra actividad.
Aplicado al sector, eso implica identificar qué competencias son transferibles (técnicas, de gestión, de seguridad, de logística, de relación con proveedores y comunidades), buscar los “puentes” hacia otras industrias y construir redes que no dependan de un solo empleador.
Hay que evitar decir de antemano, el cambio no es para mí.
Cuanto antes se empieza, más opciones se tienen. Para los trabajadores, para los proveedores locales y para los pueblos cercanos, prepararse para el día después de la mina es también una forma de cuidar el desarrollo propio.
El seminario propone valorar el propio capital, armar un plan y sumar una red. El enfoque es práctico y participativo, y cada participante diseña su propio proyecto de aprendizaje y desarrollo para los próximos años. Al finalizar, los asistentes podrán identificar creencias y barreras que limitan el aprendizaje, reconocer sus competencias transferibles, incorporar herramientas de aprendizaje continuo y diseñar un plan personal de reinvención.
Está dirigido a profesionales en transición laboral, ejecutivos y mandos medios, emprendedores, personas próximas a la jubilación y cualquiera interesado en desarrollar su capacidad de adaptación. Lo organizan la Escuela de Negocios y la Facultad de Ciencias Económicas de UMSA.

Narración generada con inteligencia artificial.
Guillermo Ceballos Serra plantea la reinvención como un proceso continuo: aprender, desaprender y volver a empezar, sin un “inicio” asociado a una edad. Sostiene que no se trata de borrar lo acumulado, sino de usar el capital propio para construir nuevas redes. Explica cambios en el “contrato psicológico” entre personas y empresas y recomienda aportar valor para ser atractivo laboralmente. Su seminario propone valorar el capital, armar un plan y sumar una red, y está organizado por UMSA.
La nota ofrece un marco de orientación para transiciones laborales, con énfasis en aprendizaje continuo, empleabilidad y construcción de redes, especialmente aplicable en sectores con ciclos de vida prolongados como la minería, donde también debe planificarse el “día después”.
Resumen generado con asistencia de inteligencia artificial y revisado por el equipo editorial.