El gas neuquino podría abastecer proyectos de inteligencia artificial mediante generación eléctrica en sitio, con costos competitivos y sin depender de redes eléctricas congestionadas.
La expansión global de la inteligencia artificial está modificando el destino de las inversiones y elevando la demanda energética de los centros de datos. En 2025, el gasto mundial en infraestructura digital alcanzó los US$ 770.000 millones, mientras que el consumo eléctrico de estas instalaciones podría pasar de 141 GW a 262 GW entre 2025 y 2030.
En ese escenario, Vaca Muerta aparece como una alternativa para captar parte de los nuevos proyectos tecnológicos. La disponibilidad de gas no convencional en la Cuenca Neuquina permitiría ofrecer generación firme durante todo el día, un atributo central para los operadores que necesitan garantizar el funcionamiento continuo de servidores y sistemas de cómputo.
Una de las opciones analizadas consiste en instalar centrales térmicas junto a los centros de datos bajo el esquema behind-the-meter. La generación aislada en el lugar de consumo reduciría la exposición a las restricciones que afectan a las redes de transporte eléctrico y de alta tensión, además de aprovechar el gas producido en las cercanías de los yacimientos.
Según el análisis sectorial citado en la información, el costo de esa electricidad podría ubicarse entre US$ 25 y US$ 30 por MWh. En paralelo, Neuquén evalúa corredores para este tipo de inversiones, con una conexión territorial entre Añelo, Tratayén y Arroyito, en la cuenca del río Limay.
La oportunidad también está vinculada con la necesidad de ampliar la demanda para los recursos gasíferos argentinos. El Instituto Argentino del Petróleo y del Gas estima en 255 Tcf los recursos técnicamente recuperables de gas natural del país, frente a una producción acumulada cercana a 3 Tcf hasta fines de 2023. Los centros de datos podrían funcionar como una forma de exportar energía transformada en capacidad de cómputo, sin trasladar todo el recurso hacia los principales centros urbanos.
Las proyecciones para la Argentina contemplan un consumo eléctrico de la industria de alrededor de 4 TWh hacia 2035 y desembolsos anuales superiores a US$ 3.500 millones desde 2030. Sin embargo, el desarrollo dependerá del acceso al financiamiento, la estabilidad regulatoria, el riesgo país y la eventual aprobación de un régimen específico para proyectos de inteligencia artificial y centros de datos por encima de los US$ 1.000 millones.
Con información de Mejor Energía.



