La secretaria de Trabajo de Río Negro, María Martha Avilez, detalló la estrategia para el desarrollo de la cadena de valor en minería y Vaca Muerta

Río Negro define hoy dos ejes frente al crecimiento minero y energético que atraviesa la provincia: formar mano de obra propia y asegurar que las pymes locales entren en la cadena de proveedores de los grandes proyectos. Así lo planteó la secretaria de Trabajo, María Martha Avilez, quien confirmó que la provincia acaba de habilitar su noveno centro de oficios, en Río Colorado, y que la Ley de Proveedores Rionegrinos ya funciona con un esquema de doble control para garantizar que tanto las empresas como su mano de obra sean rionegrinas.
Avilez estuvo en Mendoza en las jornadas de Empleo y Minería, que se desarrollaron en la Legislatura y brindó una entrevista a Comunicaciones Mineras.
Si hay un dato que la funcionaria eligió remarcar como “la gran estrellita” de la política de empleo provincial, fue el crecimiento de los centros de oficios.
Cuando arrancaron los grandes proyectos mineros y energéticos, Río Negro tenía cinco centros habilitados. Ese número subió a siete y, según confirmó Avilez, “el gobernador, Alberto Weretilneck, habilitó el noveno centro de formación, que pondrá en marcha una nueva capacidad en Río Colorado”, puntualizó.
El esquema funciona mediante convenios de habilitación con Fundación UOCRA, que es la entidad que certifica y acredita estos espacios.

Río Negro trabaja con instituciones gremiales y el sector empresarial para la formación de perfiles laborales. (Gentileza: Gobierno de Río Negro).
“Están pensados para dos perfiles bien distintos: por un lado, personas que ya trabajaron en distintos oficios y necesitan certificar o actualizar competencias; por otro, jóvenes que terminan el secundario sin una definición hacia una carrera técnica o universitaria, pero que necesitan una vía rápida de incorporación al mercado laboral”, detalló la funcionaria.
La lógica pedagógica, según explicó Avilez, es la de trayectos cortos y acumulables, que permitan que los participantes salgan certificados en el menor tiempo posible. Pero remarcó una condición que atraviesa todo el esquema: la definición de contenidos no queda en manos exclusivas del Estado, sino que se define “sentados en la mesa” con el sector privado, que es quien marca hacia dónde tienen que apuntar los programas de formación y certificación de competencias.
Este dispositivo territorial se completa con la Unidad Rionegrina para el Desarrollo de Competencias Laborales (URDCL), que Avilez presentó en el encuentro de Mendoza como la iniciativa innovadora de su gestión. La unidad articula con el Ministerio de Educación provincial para certificar competencias, y suma alianzas con Fundación UOCRA, UOCRA, IERIC e YPF (a través de su área de Fundación), además de otras entidades que aportan a la formación. Según los datos que dio la funcionaria, la URDCL llega hoy a más de 14 localidades de la provincia y ya certificó a más de 600 personas.
Avilez insistió en que ambos dispositivos —centros de oficios y URDCL— responden a una misma matriz: ni el Estado puede resolver solo la demanda de mano de obra calificada que generan la minería y Vaca Muerta, ni tiene sentido formar sin que el sector privado defina previamente sus necesidades reales de perfiles.
El segundo eje que la funcionaria desarrolló con más detalle fue la cadena de valor de proveedores, un punto que definió como una de las grandes discusiones del sector: si las pymes rionegrinas están preparadas, formadas y certificadas para ser parte del boom minero y de Vaca Muerta, y si cumplen con lo que exige ARCA.
La herramienta con la que trabaja la provincia es la Ley de Proveedores Rionegrinos, que habilita a pequeñas y medianas empresas locales a sumarse a la cadena de valor como prestadoras de bienes y servicios de los proyectos mineros y energéticos. El mecanismo prevé que toda licitación abierta para un servicio, una estructura o cualquier obra conexa que necesiten las obras principales obligue a las empresas a convocar también a proveedores rionegrinos.
Avilez detalló que existe, además, un control adicional desde la propia Secretaría de Trabajo: no solo se verifica que las pymes que ganan esos contratos sean rionegrinas, sino que la mano de obra que emplean para prestar esos bienes y servicios también lo sea. “Hay como un doble control”, resumió.
Para sostener ese esquema, la provincia construyó un registro digital de proveedores que depende de la Secretaría de Energía, pensado como la puerta de entrada de los empresarios locales a la cadena de valor.
La funcionaria fue clara respecto de la exigencia que ese registro implica: no alcanza con inscribirse, porque los propios portales de proveedores de las empresas operadoras piden capacitación y formación permanente para mantenerse habilitado. Por eso, “la Secretaría acompaña a las pymes en esa transición hacia estándares más exigentes de certificación”, recalcó Avilez en su paso por Mendoza.
Narración generada con inteligencia artificial.
Río Negro definió dos ejes frente al crecimiento minero y energético: formar mano de obra propia y ampliar la participación de pymes locales en la cadena de proveedores. La secretaria de Trabajo, María Martha Avilez, informó la habilitación del noveno centro de oficios en Río Colorado y el funcionamiento de la Ley de Proveedores Rionegrinos, con un esquema de “doble control” para que tanto las empresas como la mano de obra empleada sean rionegrinas.
La provincia articula capacitación y habilitación de proveedores para conectar la oferta local de formación y servicios con los requisitos de los proyectos mineros y energéticos, con controles destinados a asegurar empleo y cumplimiento local en la cadena de valor.
Resumen generado con asistencia de inteligencia artificial y revisado por el equipo editorial.



