
El aumento de los precios internacionales del petróleo presenta un desafío y una oportunidad para Argentina, que ha cambiado su rol de importador a exportador de energía

Las compañías elaboran sus presupuestos con una suba de precios próxima al 20%, en línea con la meta oficial del 18%. No prevén una recuperación significativa del consumo.

El proyecto oficial prevé expansión del PBI, inflación del 18% y superávit fiscal, aunque las estimaciones superan las expectativas privadas y llegan en un año electoral.

El Ejecutivo aplazó por un mes la suba de los gravámenes que impactan en la nafta y el gasoil, con el objetivo de evitar un efecto inmediato sobre los precios y la inflación.

El Ejecutivo prorrogó hasta el 1° de octubre el esquema vigente de impuestos sobre naftas y gasoil para evitar un impacto inmediato en los precios y la inflación.

Daniel González afirmó que las tarifas de electricidad y gas seguirán ajustándose con una reducción gradual de subsidios, cuyo ritmo se evaluará junto con la política económica.

El tipo de cambio mayorista bajó a $1.485 y acumuló una caída semanal de $12. En el Banco Nación, el dólar minorista terminó en $1.510 para la venta.

Las consultoras privadas proyectaron una variación mensual de entre 1,9% y 2,1%, impulsada por factores estacionales, alimentos y servicios regulados.

El Brent se mueve entre USD 82 y USD 88 tras la escalada en Medio Oriente. Un barril a USD 100 podría elevar 12,4% las naftas y sumar 0,56 puntos al IPC.

El exministro de Economía sostuvo que la inflación dejó de ser la principal preocupación, pero señaló que el trabajo, los ingresos y la actividad siguen rezagados.

El BCRA cerró sin intervenir en el mercado spot, tras 135 jornadas con compras, y utilizó contratos de futuros para contener la cotización mayorista en $1.498.

La inflación de julio se encaminó a una variación de entre 1,8% y 1,9%, pero la actividad y el consumo continúan débiles, con salarios rezagados y un aumento de la morosidad crediticia.