Especialistas destacaron el potencial exportador de la minería y la energía, aunque advirtieron por la baja generación de empleo y la necesidad de sumar tecnología y divisas.

La minería y la energía aparecen entre los sectores con mejor desempeño de la economía argentina, aunque su expansión convive con dificultades en la industria, la construcción y el comercio. El debate entre especialistas también puso el foco en el crédito, la productividad, el tipo de cambio, el empleo y la disponibilidad de divisas.
Martín Rapetti, director ejecutivo de Equilibra, describió una economía con comportamientos diferenciados. Según sus estimaciones, las actividades primarias, entre ellas la minería y la energía, se ubican cerca de 25 puntos por encima de los niveles de mediados de 2022, mientras que la industria manufacturera y la construcción acumulan una contracción superior al 12% desde el segundo trimestre de ese año.
Haroldo Montagu, economista jefe de Vectorial, cuestionó la idea de una economía que avanza a dos velocidades y señaló que existen sectores en crecimiento y otros en retroceso, sin señales de una convergencia espontánea. En ese contexto, Rapetti calculó que desde noviembre de 2023 se perdieron unos 246.000 puestos de trabajo privado formal, con impacto especialmente fuerte en la industria y la construcción.
Leandro Mora Alfonsín, director ejecutivo de Argencon, ubicó a los hidrocarburos y la minería entre los principales motores potenciales del crecimiento. Sostuvo que el desafío consiste en articular esas actividades con la economía del conocimiento para desarrollar proveedores, tecnología y mayor productividad, en lugar de esperar efectos indirectos sobre el resto de la economía.
El tipo de cambio constituye otro eje de la discusión. Montagu consideró que el nivel vigente favorece a sectores con ventajas naturales, como el agro y los recursos energéticos, pero puede complicar a la industria y a servicios con menor inserción internacional. La preocupación central es que algunas capacidades productivas se pierdan de manera permanente.
Los especialistas también plantearon si las exportaciones de energía y minería alcanzarán para cubrir la demanda de divisas asociada a las importaciones y los vencimientos de deuda. El interrogante se vincula con la proyección oficial de un crecimiento del PBI del 4% en 2027 y con la necesidad de definir qué sectores podrían sostener esa expansión y, al mismo tiempo, generar más empleo registrado.
Con información de La Nación — Economía.



