
Especialistas destacaron el potencial exportador de la minería y la energía, aunque advirtieron por la baja generación de empleo y la necesidad de sumar tecnología y divisas.

El economista Roberto Frenkel advirtió que el atraso cambiario favorece a los exportadores primarios y sostuvo que una corrección permitiría desarrollar otras actividades, aunque eleve la inflación en el corto plazo.

El ministro de Economía admitió que persiste la desconfianza y que muchos argentinos mantienen sus dólares fuera del sistema financiero.

La comercialización de soja se ubica por debajo del promedio histórico, mientras los precios internacionales mejoran y los costos internos desalientan ventas más rápidas.