El Ejecutivo extendió hasta el 30 de septiembre el esquema vigente para naftas y gasoil y concentró en octubre los aumentos tributarios pendientes desde 2024.
El Gobierno volvió a diferir la actualización de los impuestos aplicados a los combustibles, que debía comenzar el 1° de septiembre. A través del Decreto 829/2026, extendió hasta fin de mes el esquema vigente y trasladó al 1° de octubre el impacto acumulado.
La medida alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. El objetivo oficial es evitar una suba inmediata en los precios de surtidor y contener el traslado de mayores costos al resto de la economía.
El decreto fue firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo. La norma concentra para octubre los incrementos pendientes correspondientes a 2024 y 2025, además de los dos primeros trimestres de 2026.
Los tributos involucrados son el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Impuesto al Dióxido de Carbono. Ambos deben actualizarse cada tres meses según la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC), aunque desde 2024 el Poder Ejecutivo aplicó subas parciales y postergó los saldos restantes.

Con esta decisión, la actualización fue aplazada por decimotercera vez desde 2024. En los fundamentos, el Gobierno sostuvo que el nuevo diferimiento apunta a sostener el crecimiento económico dentro de un esquema fiscal considerado sostenible.
Un informe del Instituto Argentina Grande indicó que el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos pasó de representar el 8,9% del precio de la nafta súper en noviembre de 2023 al 19,25% en julio de 2026.
Con información de Energía Online.



