Mendoza consolida su posición como nuevo polo cuprífero del país con 69 proyectos de impacto ambiental aprobados y el respaldo de BHP

Mendoza atraviesa el momento de mayor dinamismo minero de su historia reciente. Así lo planteó el director de Minería del Ministerio de Energía y Ambiente, Jerónimo Shantal, durante su exposición en Argentina Mining 2026, uno de los principales encuentros del sector en el país, que se desarrolla hasta este viernes en el Centro de Convenciones de Salta.
El dato que condensó la presentación fue la reciente alianza estratégica entre BHP —la compañía minera más grande del mundo— y la canadiense Kobrea Exploration para avanzar en la exploración de cobre en la provincia, con foco en Malargüe. “A nosotros nos llena de orgullo que la número uno venga a Mendoza, que confíe”, señaló el funcionario, quien contrastó el escenario actual con el de hace apenas tres años, cuando la actividad exploratoria era prácticamente inexistente en el territorio provincial.

Mendoza dio a conocer su estrategia para convertirse en un nuevo polo del cobre.

Tres pilares de la estrategia mendocina
Bajo el título “Mendoza: preparada para consolidar su desarrollo minero”, Shantal ordenó ante empresarios, inversores e instituciones del sector el camino recorrido por la provincia en tres etapas.
La primera fue fijar las reglas de juego: desarrollar la actividad dentro del marco de la Ley 7722 —la norma que regula la minería metalífera en la provincia— con exigencias ambientales incluso superiores a las mínimas requeridas.

La segunda fue la implementación del modelo de distritos mineros, que permite evaluar en conjunto proyectos de exploración con características geológicas comunes dentro de un mismo expediente administrativo, agilizando los tiempos sin resignar las instancias de control ambiental y legislativo. Shantal destacó que Mendoza es la única provincia donde las Declaraciones de Impacto Ambiental mineras requieren ratificación legislativa, un mecanismo que —afirmó— viene aprobándose “casi por unanimidad” entre los distintos bloques políticos.

PSJ Cobre Mendocino es uno de los proyectos más avanzados en Mendoza.

La tercera estrategia apuntó a demostrar capacidad de avanzar de la exploración a la explotación efectiva, con el proyecto PSJ Cobre Mendocino (ex San Jorge) como caso testigo: en evaluación desde hace más de 30 años, superó en 2026 un proceso de diez meses que incluyó más de 15.000 fojas de actuación, consulta previa a comunidades, una audiencia pública con más de 3.500 inscriptos y 850 oradores, y una ratificación legislativa posteriormente confirmada por la Justicia tras ser impugnada.
Números del sector en expansión
Según el detalle oficial, Mendoza cuenta hoy con 69 proyectos con declaración de impacto ambiental aprobada y 71 en evaluación, además del recientemente anunciado Distrito Minero Mendoza Norte y cerca de 300 propiedades mineras en el área de influencia de PSJ Cobre Mendocino. A ese mapa se suma Cobre San Romeleo, en Malargüe, un proyecto de menor escala que también se encuentra cerca de obtener sus permisos ambientales y que, según estimó Shantal, podría iniciar producción de cobre este mismo año.
El funcionario ubicó el proceso mendocino dentro de un repunte más amplio de la minería cuprífera argentina, mencionando la reactivación de Bajo de la Alumbrera y el avance de proyectos en Catamarca y San Juan.
Capital humano e integración regional
Shantal también puso el foco en los desafíos que impone el crecimiento del sector en materia de formación de proveedores y profesionales. La provincia trabaja junto a la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAMEM), la Fundación Plan Pilares y colegios profesionales para fortalecer competencias que permitan a empresas mendocinas y de otras provincias operar también en el mercado chileno, en línea con lo discutido la semana pasada en la Cumbre de la Minería 2026 de SONAMI, en Chile, donde participaron ministros de Perú, Bolivia y Chile junto al secretario de Minería de la Nación.
En ese sentido, el funcionario destacó el acuerdo marco entre Argentina y Chile como una herramienta clave para facilitar la importación y exportación de insumos y avanzar en proyectos binacionales.


