Las estructuras offshore permitirán transferir petróleo desde el ducto submarino hacia grandes buques en la costa de Río Negro.

Las dos monoboyas del proyecto VMOS se trasladan hacia Punta Colorada, en Río Negro, con llegada prevista para fines de octubre. Allí serán incorporadas al sistema offshore destinado a cargar petróleo de Vaca Muerta en grandes buques de exportación.
Cada estructura tiene un peso de 272 toneladas y un diámetro de 15,3 metros. Su función será conectar en el mar el oleoducto terrestre con los buques tanque que transportarán el crudo hacia los mercados internacionales.
El petróleo llegará a la terminal de Punta Colorada a través del sistema VMOS y luego avanzará por un ducto submarino de aproximadamente siete kilómetros, cuya construcción ya se desarrolla frente a la costa rionegrina. En el extremo marino, un múltiple submarino PLEM distribuirá el flujo y permitirá aislar las tuberías durante tareas operativas o de mantenimiento.
Desde ese punto, el crudo subirá por tuberías y mangueras hasta las monoboyas. Cuando el buque se ubique en posición, quedará amarrado a la estructura mediante un cabo de alta resistencia. La transferencia se concretará por medio de mangueras flotantes conectadas al barco, bajo un esquema de operación controlada.

Aunque permanecerán sobre la superficie, las monoboyas estarán fijadas al lecho marino con cadenas y anclas. El sistema de fondeo, que ya comenzó a desplegarse frente a Punta Colorada, también estará preparado para soportar los esfuerzos del amarre y controlar la tensión de las líneas.
La infraestructura permitirá cargar buques VLCC, grandes petroleros utilizados para transportar crudo a escala internacional. El circuito integrará el oleoducto que llevará la producción de Vaca Muerta hasta Río Negro, la terminal de almacenamiento, el ducto submarino y las instalaciones offshore.
Con información de Energía Online.
