Las inversiones aprobadas bajo el RIGI se concentran en petróleo y gas, mientras el Gobierno analiza facilitar el ingreso de maquinaria, equipos e insumos para la minería.

Las importaciones asociadas a proyectos incorporados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) alcanzaron un máximo, en un contexto en el que el Gobierno evalúa reducir las trabas para el ingreso de bienes destinados a actividades extractivas.
El régimen concentró hasta el momento la mayor parte de sus inversiones aprobadas en los sectores de petróleo y gas. Sin embargo, las autoridades también buscan mejorar las condiciones operativas para los emprendimientos mineros, que requieren maquinaria, equipos e insumos específicos.
La simplificación de los procedimientos de importación apunta a acelerar la llegada de esos bienes y a disminuir obstáculos administrativos para las empresas que desarrollen proyectos bajo el esquema de incentivos.
La medida se inscribe en la estrategia oficial de promover grandes inversiones en sectores considerados clave para la generación de divisas y el desarrollo de actividades vinculadas con los recursos naturales.

Con información de El Cronista — Minería.
