Wood Mackenzie prevé que América Latina multiplique por 13,6 su capacidad de almacenamiento en diez años. Argentina ya tiene 1.413,5 MW adjudicados.

La capacidad acumulada de almacenamiento de energía en América Latina podría crecer de 2,5 GW en 2025 a 34 GW en 2035, según una proyección de Wood Mackenzie. El incremento implicaría una expansión de 13,6 veces y una tasa anual compuesta cercana al 30%.
Argentina aparece entre los mercados que comenzaron a acelerar el desarrollo de esta tecnología. A través de licitaciones, el país ya adjudicó 1.413,5 MW en proyectos, orientados principalmente a aliviar restricciones en nodos críticos de la red eléctrica y aportar potencia y reservas.
El avance regional responde a la necesidad de acompañar el crecimiento de las energías renovables, reducir los vertimientos de generación y atender las limitaciones de las redes de transmisión. También inciden la creación de nuevos mecanismos de contratación y el lanzamiento de licitaciones específicas.
La estimación actual representa una revisión al alza frente al informe publicado por la consultora en septiembre de 2025, cuando había previsto 23 GW para América Latina en 2034 y un crecimiento anual del 8%.

Chile mantiene el liderazgo regional, con grandes sistemas de baterías en operación y una expansión favorecida por la alta participación renovable y los vertimientos en el norte del país. Sin embargo, el aumento de la oferta de almacenamiento podría reducir los diferenciales de precios disponibles para el arbitraje energético y afectar los ingresos esperados.
México podría adjudicar más de 3 GW hasta 2030 mediante nuevos esquemas para proyectos estratégicos y desarrollos junto con la Comisión Federal de Electricidad. Brasil, en tanto, prevé realizar en diciembre de 2026 sus primeras subastas de reserva de capacidad destinadas específicamente a grandes sistemas de baterías.
El principal desafío para la región será asegurar ingresos previsibles que permitan financiar las iniciativas. La falta de reglas claras para remunerar servicios auxiliares, capacidad y arbitraje, junto con las demoras en permisos y las restricciones de acceso al financiamiento, podría postergar la construcción de proyectos ya anunciados.
Con información de Mejor Energía.

