La extracción de petróleo y gas explica el 35,7% de la masa salarial privada neuquina y también impulsa el transporte, la construcción, la industria, el comercio y los servicios.

La extracción de petróleo y gas representa el 35,7% de la masa salarial privada registrada de Neuquén, de acuerdo con un análisis del IERAL de la Fundación Mediterránea. El dato muestra el peso de Vaca Muerta en la economía provincial y la distancia respecto de otras actividades productivas.
El sector hidrocarburífero concentra el 16% de los trabajadores privados registrados, pero su participación en los ingresos salariales supera ampliamente esa proporción debido a los niveles de remuneración de la actividad. En términos nominales, aporta unos $2.678 miles de millones sobre una masa salarial privada neuquina cercana a los $7.500 miles de millones, calculada a precios de marzo de 2026.
Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, la masa salarial privada real de Neuquén creció 9,9%, el mayor avance entre las provincias patagónicas. En el mismo período, los hidrocarburos aumentaron 5,2% y sumaron unos $132.000 millones a los ingresos salariales que circulan en la provincia.
El desarrollo de la actividad no convencional también tuvo efectos sobre sectores vinculados. El transporte registró una expansión real del 29% en su masa salarial, seguido por la industria manufacturera, con 22%; hoteles y restaurantes, con 19%; comercio, con 18%; y actividades inmobiliarias, con 14%. Construcción, transporte y comercio explican, detrás de los hidrocarburos, las mayores participaciones salariales, con 13%, 10% y 10%, respectivamente.

El impacto se extendió a Río Negro, donde la masa salarial privada aumentó 5,8% en términos reales, impulsada principalmente por la construcción, que avanzó 40%. El crecimiento estuvo asociado a obras de transporte de hidrocarburos, poliductos y terminales logísticas destinadas a vincular la producción de la Cuenca Neuquina con la costa atlántica.
El informe también advierte sobre los riesgos de una estructura económica concentrada. La dependencia de un complejo dominante expone el empleo, el consumo y las cuentas públicas a la evolución de los precios internacionales del petróleo y el gas natural, además del ritmo de inversión en perforación y completación. A su vez, los salarios energéticos elevan los costos y dificultan la contratación en actividades como la fruticultura y los servicios urbanos.
Con información de Mejor Energía.



