Unos 200 industriales se reunieron en Malvinas Argentinas, en Buenos Aires, y apuntaron que el sector perdió 52.000 empleos en un año

En el acto por el Día de la Industria, realizado en la planta de Laboratorios Elea en Malvinas Argentinas, el titular de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini, planteó que evaluar la economía solo a través de la inflación es insuficiente y que también hay que prestar atención al nivel de actividad productiva. Señaló que varios sectores atraviesan dificultades serias y que muchas empresas operan por debajo de su capacidad instalada, por lo que reclamó un enfoque más integral de la situación económica.
Antes de su discurso, el vicepresidente de la entidad, Guillermo Moretti, había sido mucho más crítico en declaraciones a El Destape, cuestionando el perfil técnico de las autoridades económicas y responsabilizándolas por un aumento del endeudamiento del país. También advirtió sobre lo que consideró una política de desindustrialización, vinculada a los recortes en educación técnica, universidades y organismos científicos como el CONICET y el INTI. Además, planteó dudas sobre la capacidad del actual modelo económico para incluir a toda la población, estimando que una porción significativa de los argentinos queda al margen.
Del evento participaron cerca de 200 empresarios industriales, junto a funcionarios como el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, y el secretario de Coordinación de la Producción, Pablo Lavigne, además de la senadora Flavia Royón y los titulares de la Sociedad Rural y la Cámara de la Construcción.
En su discurso, Rappallini propuso un esquema de siete ejes para sostener la transición hacia una economía más abierta: reactivación del crédito y la actividad, mejora de la competitividad y reducción del “costo argentino“, freno a la competencia desleal, cuestiones energéticas, morosidad, infraestructura y una modernización del régimen laboral y de litigiosidad.

El dirigente explicó que la caída de la actividad industrial repercute directamente en el empleo, el consumo, la inversión y la recaudación fiscal, afectando también la estabilidad macroeconómica general. Según los datos que presentó, la producción industrial se ubica un 10% por debajo de los niveles de 2022, con caídas de entre el 25% y el 30% en algunos sectores puntuales. También indicó que, desde agosto de 2023, el sector perdió unos 90.000 empleos asalariados registrados, y remarcó que la apertura comercial impacta principalmente en las actividades que producen bienes y servicios transables, es decir, buena parte del entramado industrial.
Con información de Infobae.



