Los desarrollos Southern Energy y Argentina LNG aportarían 18 millones de toneladas anuales de capacidad de licuefacción, pero exigirían sumar 77 millones de m³ diarios de gas.

El mercado internacional de Gas Natural Licuado (GNL) atraviesa una etapa de expansión y Argentina busca incorporarse como proveedor global mediante dos proyectos de exportación. Según un informe de Economía & Energía, los desarrollos previstos demandarían un incremento del 54% en la producción nacional de gas.
Southern Energy y Argentina LNG sumarían en conjunto 18 millones de toneladas anuales de capacidad de licuefacción, equivalentes al 3,5% de la capacidad mundial actualmente instalada. Para abastecerlos, el país debería incorporar 77 millones de metros cúbicos diarios de gas a una producción promedio que ronda los 142 millones de metros cúbicos por día.
El estudio también señala que el comercio global de gas creció 1% interanual en 2025, impulsado por un aumento del 6,4% en los intercambios de GNL. Por primera vez, el volumen comercializado por vía marítima superó al transportado mediante gasoductos, una tendencia que amplía la conexión entre productores y consumidores de distintas regiones.
Estados Unidos lidera las exportaciones mundiales de GNL con el 25% del total, seguido por Qatar y Australia. En materia de demanda, China, Japón y Corea del Sur concentran, junto con otros mercados de Asia-Pacífico, cerca del 60% de las importaciones globales, mientras Europa mantiene una fuerte necesidad de cargamentos para sustituir parte del gas ruso que recibía por ductos.

La capacidad mundial de licuefacción llegó a 524,5 millones de toneladas anuales en 2025 y podría crecer 36% hacia 2030, con América del Norte como principal región expansiva. En paralelo, la infraestructura global de regasificación alcanzó 1.114 millones de toneladas anuales, con Asia concentrando el 62% y Europa el 22%.
El escenario internacional también está condicionado por la tensión geopolítica en Medio Oriente y su impacto sobre el transporte marítimo. La evolución de los precios dependerá, entre otros factores, de la duración de la crisis y de la normalización del tránsito por el Estrecho de Ormuz.
Con información de Mejor Energía.



