
La industria petroquímica y química de América Latina atraviesa una etapa de transformación, impulsada por la transición energética y por cambios en la configuración de los mercados internacionales.
En este contexto, Manuel Díaz, director ejecutivo de APLA, planteó que la región dispone de una oportunidad histórica para fortalecer el desarrollo de estas actividades y aprovechar sus recursos, capacidades industriales y potencial de crecimiento.
El escenario combina desafíos vinculados con la redefinición de las cadenas de suministro, la evolución de la demanda y la necesidad de avanzar hacia modelos productivos con menor impacto ambiental.
Para la industria regional, el proceso exige mejorar la competitividad, promover inversiones y profundizar la integración entre los distintos actores de la cadena química y petroquímica.

La adaptación a las nuevas condiciones del sector será determinante para que América Latina pueda consolidar una posición de mayor relevancia en los mercados globales y transformar los cambios en oportunidades de desarrollo.
Con información de EconoJournal.



