Manuel Benítez señaló que el crecimiento de los proyectos de cobre, litio y oro abre oportunidades para los proveedores argentinos, pero también demanda más capacidad, inversión y articulación.

El crecimiento previsto para la minería argentina puede ampliar la participación de empresas nacionales en la cadena de valor, aunque también impone desafíos vinculados con la escala de los nuevos emprendimientos. Para Manuel Benítez, presidente de la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN), los proveedores deberán fortalecer su capacidad productiva y sus estándares para responder a esa demanda.
La expansión de proyectos de cobre, litio, oro y otros minerales críticos combina una mayor demanda internacional con la disponibilidad de recursos en el país. En ese escenario, la industria y los servicios argentinos podrían captar una porción significativa de las inversiones y de la actividad operativa asociada a las minas.
Según las estimaciones mencionadas por Benítez, durante la construcción de una mina los bienes, obras y servicios contratados a terceros pueden representar entre el 80% y el 85% de la inversión. En la etapa de operación, la participación de los proveedores se ubicaría entre el 45% y el 60% de los costos operativos.
El titular de CAPMIN planteó que la escala de los proyectos puede superar la capacidad individual de algunas compañías. Por ese motivo, consideró necesario promover alianzas entre empresas argentinas, con una mayor coordinación entre firmas de distintas provincias y niveles de la cadena minera.
El acceso al financiamiento aparece como otro factor decisivo para ampliar instalaciones, incorporar tecnología y cumplir con los requerimientos de emprendimientos de mayor tamaño. A eso se suman los costos y la necesidad de competir con proveedores extranjeros que ya cuentan con experiencia y capacidad internacional.
La cámara también busca profundizar la incorporación de nuevas empresas al sector y fortalecer el vínculo con la Unión Industrial Argentina. El objetivo es que el desarrollo de los proyectos mineros se traduzca en más actividad industrial y servicios locales, con proveedores preparados para atender una demanda creciente.



