De mendocinos, para mendocinos


Voy a acompañar la ratificación de San Romeleo, y quiero contarles por qué.
Durante demasiado tiempo, en Mendoza discutimos la minería desde el miedo o desde la consigna. Yo prefiero discutirla como lo que es: trabajo y desarrollo. Y creo que a quienes legislamos nos toca algo concreto, que es dar reglas claras para que esa actividad exista de manera lícita y sostenible, en lugar de mirar para otro lado.
En 2024 voté y defendí el nuevo Código de Procedimiento Minero. Lo hice porque Mendoza seguía trabajando con una norma de 1945, y porque creo que un procedimiento serio, con evaluación ambiental en cada etapa, participación de la comunidad y control legislativo, es la mejor garantía para no hipotecar el presente ni el futuro de la provincia.
San Romeleo es de los primeros proyectos en recorrer ese camino. Si el sistema que votamos funciona, tenemos que tener la coherencia de decirlo.

En la Audiencia Pública por el Proyecto San Romeleo se explicaron los beneficios de la actividad para Malargüe.
San Romeleo es un proyecto de menor escala: 3 millones de dólares de inversión y 40 toneladas de mineral por día, y reservas estimadas en 257.000 toneladas, suficientes para unos 20 años de operación.
Pero su impacto no es menor. Va a producir la materia prima del sulfato de cobre, el fungicida que usan nuestras viñas y que hoy compramos afuera.
La ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre, lo resumió bien cuando habló de una “vinculación concreta con otra actividad productiva estratégica para Mendoza”. Es cobre de Malargüe para el vino mendocino: la minería integrada al agro y a la vitivinicultura, que son la base de nuestra economía.

Malargüe aguarda por su crecimiento y tiene todos los recursos, sostiene la diputada en la columna de opinión,
Y hay algo que no se mide en toneladas. Malargüe es una comunidad que hace tiempo no logra ver su futuro, aun estando rodeada de montañas con los minerales que el mundo demanda.
Un proyecto como este devuelve algo que vale tanto como el empleo: el sentido de pertenencia, la certeza de que se puede construir una vida ahí.
El director de Minería, Jeronimo Shantal habló de “actividad económica y contratación de servicios en Malargüe”, y ese es el camino. Nos debemos a ellos: a los malargüinos, a los puesteros y a los jóvenes. Y nos debemos a todos los mendocinos que hace años sostienen la matriz productiva de la provincia y que necesitan que sigamos abriéndonos al mundo, por nuestro potencial y por nuestra ambición de ser mejores.
Ratificar es un voto de confianza en lo que Mendoza puede hacer cuando sus industrias trabajan juntas: que la minería abastezca al agro y que el crecimiento de una impulse el de la otra.
De mendocinos, para mendocinos: que el recurso sea de acá, que el trabajo sea de acá y que el beneficio se quede acá.
Narración generada con inteligencia artificial.
El texto acompaña la ratificación del proyecto San Romeleo en Mendoza, enmarcándolo en una discusión sobre minería como “trabajo y desarrollo”. Se destaca el Código de Procedimiento Minero votado en 2024 por avanzar desde una norma de 1945, con evaluación ambiental por etapas, participación comunitaria y control legislativo. San Romeleo se describe como un proyecto de menor escala: 3 millones de dólares de inversión, 40 toneladas de mineral por día y reservas estimadas en 257.000 toneladas para unos 20 años. Se plantea que producirá sulfato de cobre, insumo utilizado en viñedos y actualmente importado.
La nota relaciona la ratificación de un proyecto minero con un marco regulatorio actualizado y con su abastecimiento a una actividad productiva provincial (vitivinicultura), señalando implicancias para la continuidad del empleo y los insumos del sector agroindustrial.
Resumen generado con asistencia de inteligencia artificial y revisado por el equipo editorial.



