
Sudamérica concentra más de la mitad de los recursos mundiales de litio y se encamina a ampliar su participación en la oferta global durante los próximos años. Las proyecciones de Fastmarkets estiman que la producción regional podría superar las 915.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) hacia el final de la década.
Argentina sería el principal motor de ese crecimiento, con más de la mitad de la nueva oferta prevista para la región. El país cuenta con 86 proyectos de litio en etapas de exploración y construcción, ubicados principalmente en Catamarca, Jujuy y Salta, además de 12 operaciones activas.
El denominado Triángulo del Litio, integrado por Argentina, Chile y Bolivia, concentra depósitos de salmuera alojados en salares. Brasil, en tanto, desarrolla producción de roca dura principalmente en el Vale do Jequitinhonha, en Minas Gerais, y dispone de tres plantas operativas junto con 33 proyectos en distintas fases.
Durante 2025, Sudamérica aportó alrededor de 480.000 toneladas LCE, equivalentes al 30% de la producción mundial de litio extraído. Chile encabezó el aporte regional con 300.000 toneladas, seguido por Argentina, con 130.000, y Brasil, con 32.000.

El crecimiento proyectado dependerá de la capacidad de los países para convertir sus recursos geológicos en operaciones competitivas. Entre los factores decisivos aparecen la disponibilidad de infraestructura, el acceso al financiamiento, la estabilidad regulatoria y las condiciones necesarias para atraer nuevas inversiones.
La volatilidad del mercado introduce incertidumbre en el corto plazo, pero el litio conserva un papel estratégico para la transición energética global. En ese contexto, la región mantiene una posición central en la cadena de suministro, aunque deberá resolver sus limitaciones estructurales para materializar el potencial de sus proyectos.
Con información de Panorama Minero.



