
Los cuatro países firmaron en Santiago una declaración para atraer inversiones, coordinar asistencia técnica y fortalecer cadenas de suministro

Sudamérica reúne más de la mitad de los recursos mundiales de litio y podría superar las 915.000 toneladas LCE hacia 2030, aunque enfrenta desafíos de infraestructura, inversión y regulación.