El acuerdo de largo plazo que permitió a Bolivia abastecer a la Argentina terminó en 2024. Ahora, el flujo comercial podría revertirse en los próximos años

Bolivia podría convertirse nuevamente en compradora de gas argentino después de casi dos décadas como proveedora del mercado local. El cambio marcaría una reversión en la relación energética entre ambos países.
Durante aproximadamente 20 años, Bolivia abasteció a la Argentina bajo contratos firmes de suministro. Ese esquema llegó a su fin en 2024, cuando venció el acuerdo de largo plazo que sostenía las exportaciones bolivianas.
Con la finalización del contrato, el intercambio gasífero bilateral ingresó en una nueva etapa. La posibilidad de que Bolivia necesite importar gas argentino en los próximos años surge como consecuencia del cierre de un ciclo que durante largo tiempo tuvo a la Argentina como destino del combustible boliviano.
La eventual reversión del flujo comercial modificaría el papel histórico de cada país en el vínculo energético. Bolivia, que durante años ocupó el lugar de abastecedor, podría pasar a depender de compras externas a la Argentina.



