La provincia evalúa emitir deuda a nueve años y parte de una posición financiera sólida. El mercado también pondera el potencial de Vicuña y sus futuros ingresos mineros.

San Juan analiza concretar en las próximas semanas su primera colocación en los mercados internacionales de capitales. La operación podría alcanzar los u$s 600 millones, con un plazo de nueve años y un esquema de amortización en tres cuotas iguales durante los últimos tres años.
El atractivo central para los inversores está en la situación financiera provincial. Al primer semestre de 2026, la deuda se ubicaba en torno a u$s 185 millones, mientras que la caja disponible alcanzaba aproximadamente u$s 338 millones. De este modo, la deuda neta era negativa en unos u$s 138 millones, una condición que no presentaban los demás distritos incluidos en la comparación analizada.
El mercado estima que el rendimiento de referencia del título rondaría el 8,5%. Sin embargo, por tratarse de la primera emisión internacional de San Juan, se prevé que la provincia deba ofrecer un diferencial adicional. Un retorno cercano al 8,75% sería considerado una alternativa especialmente atractiva para los inversores.
La provincia también exhibe antecedentes de superávit primario y financiero, aunque mantiene una fuerte dependencia de los recursos nacionales, que explicaron cerca del 75% de sus ingresos en 2025. A su vez, el gasto en personal llegó a representar alrededor de la mitad de los recursos provinciales, por encima del promedio registrado entre 2020 y 2024.

El desarrollo minero es otro de los factores que sostiene la expectativa sobre la capacidad futura de pago. Vicuña, la iniciativa impulsada por BHP y Lundin Mining e integrada por Josemaría y Filo del Sol, contempla cobre, oro y plata. La inversión inicial prevista entre 2027 y 2030 ronda los u$s 7.000 millones, mientras que el desembolso total para sus tres etapas se estima en u$s 18.000 millones.
El esquema acordado para Vicuña incluye regalías provinciales del 3% sobre los ingresos durante la vida útil, una contribución adicional del 1,5% de las ventas brutas desde el sexto año operativo y un pago anticipado de u$s 250 millones para infraestructura. Con base en los precios y niveles de producción proyectados, esos recursos podrían llegar a unos u$s 300 millones anuales hacia 2030.
Con información de El Cronista — Minería.



