Goldman Sachs proyecta un nuevo avance del oro por las compras de bancos centrales y la menor expectativa de subas de tasas en Estados Unidos.

El oro podría alcanzar los USD 4.900 por onza al cierre de 2026, según una proyección de Goldman Sachs. El escenario se apoya en la demanda de los bancos centrales para diversificar sus reservas y en un mercado que redujo sus expectativas de nuevas subas de tasas en Estados Unidos.
La cotización mostró fuertes oscilaciones durante el año. Después de tocar los USD 5.450 a fines de enero, cayó por debajo de USD 3.900 a mediados de julio, recuperó terreno hasta los USD 4.700 en agosto y luego retrocedió parcialmente. El viernes considerado en el informe se negociaba en torno de USD 4.380 por onza.
El banco de inversión estima que las compras oficiales promediarán 50 toneladas mensuales durante el resto de 2026, frente a las 17 toneladas por mes registradas antes de 2022. La estrategia cobró fuerza luego del congelamiento de activos del banco central ruso por parte de países del G7, en el marco de la invasión de Ucrania.
En ese contexto, las autoridades monetarias buscan limitar su exposición a monedas extranjeras ante eventuales bloqueos derivados de crisis financieras o geopolíticas. China fue el mayor comprador identificable en junio, cuando las adquisiciones globales ajustadas estacionalmente llegaron a unas 100 toneladas, frente a 66 toneladas en mayo.
Para Argentina, el comportamiento del metal tiene un impacto directo en el comercio exterior. El oro generó casi USD 2.900 millones durante el primer semestre y explicó algo más del 61% de los USD 4.742 millones exportados por la minería en ese período. Sin embargo, el crecimiento del valor exportado se vinculó con los precios, ya que la producción de oro y plata disminuyó.
La demanda de opciones de compra también podría ampliar los movimientos del mercado. Goldman Sachs no incorporó plenamente ese factor en su estimación y analistas citados en el informe señalaron que el bajo peso del oro en las carteras privadas, junto con las tensiones alrededor de Irán y otros focos internacionales, podría impulsar nuevas compras. Ese escenario permitiría superar la proyección, aunque con mayor volatilidad tanto al alza como a la baja.



