El exministro cuestionó el impacto del ajuste sobre la actividad urbana y propuso elevar la inversión pública de capital entre medio y un punto del PBI sin ampliar el déficit.

Martín Guzmán publicó junto con Joseph Stiglitz una propuesta para reformar el funcionamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI), con cambios orientados a sus programas de asistencia. El planteo incluye revisar los criterios de condicionalidad, incorporar escenarios alternativos ante posibles contingencias y considerar la preservación democrática.
El exministro también sostuvo que los acuerdos del organismo deberían contar con respaldo político más amplio, de modo que su continuidad no dependa exclusivamente del gobierno que los suscribe. El artículo fue difundido en Project Syndicate, una plataforma internacional de análisis.
En una entrevista radial, Guzmán consideró acertado que Javier Milei haya colocado la reducción de la inflación como prioridad al asumir, aunque cuestionó el modo en que se aplicó el ajuste. Según su diagnóstico, la menor inflación convivió con una caída de la actividad urbana, los ingresos y el crédito, además de un aumento de la morosidad.
El exfuncionario señaló que el crecimiento está concentrado en el agro, la minería, la energía y el sector financiero, segmentos que —según evaluó— no generan suficiente empleo urbano. También advirtió que la debilidad de la actividad reduce la recaudación y complica la continuidad del superávit fiscal.
Para reactivar la economía y mejorar la productividad, Guzmán propuso incrementar la inversión pública de capital entre medio y un punto del producto bruto interno, pero sin ampliar el déficit. Para lograrlo, consideró necesario revisar la estructura impositiva y cuestionó los recortes aplicados a la inversión estatal.
Además, criticó los beneficios fiscales del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). A su entender, parte de los proyectos alcanzados se habría concretado de todos modos por su elevada productividad y no genera un efecto significativo sobre el resto de la economía sin un programa de industrialización.



