Un informe identifica un déficit de infraestructura de alta tensión que limita el uso de gas, cobre, litio, renovables y energía nuclear. El Gobierno proyecta 16 obras por u$s6.600 millones.

Argentina enfrenta un nuevo desafío energético: la disponibilidad de recursos dejó de ser el principal límite y el problema pasó a concentrarse en la capacidad de la red eléctrica. La infraestructura de transporte de alta tensión no alcanza para trasladar la energía hacia los centros de consumo y las zonas productivas.
Un informe privado señaló que el país dispone de gas en Vaca Muerta, cobre en San Juan, litio en el norte, además de recursos eólicos, solares e hidroeléctricos. También cuenta con uranio destinado al abastecimiento de sus centrales nucleares.
Esta combinación de recursos podría ampliar la oferta energética y acompañar el desarrollo de nuevas actividades productivas. Sin embargo, la falta de líneas y capacidad de transporte impide que una parte de ese potencial llegue de manera suficiente a los puntos donde se concentra la demanda.
Frente a este escenario, el Gobierno presentó un plan de expansión de la transmisión eléctrica que contempla 16 obras y una inversión estimada en u$s6.600 millones. El esquema prevé la participación de financiamiento privado para avanzar con los proyectos.
La ampliación de la red aparece así como una condición necesaria para integrar la producción de gas, minerales y energías renovables, junto con la generación hidroeléctrica y nuclear, al sistema eléctrico nacional.
Con información de Ámbito — Energía.



