La volatilidad de los mercados internacionales condicionó la evolución de los activos argentinos durante la semana. La caída de Wall Street, la incertidumbre vinculada a las nuevas tarifas comerciales impulsadas por la administración de Donald Trump y la escalada bélica en Medio Oriente afectaron el desempeño de las acciones y los bonos.
En ese contexto, el índice S&P Merval cerró con una suba semanal de 2,6% en pesos, hasta los 3.283.854 puntos. Medido en dólares, el avance fue de 0,7%, debido al incremento del tipo de cambio implícito del contado con liquidación. El panel líder había alcanzado un máximo nominal de 3.395.937 unidades durante la rueda del miércoles.
El alza del petróleo favoreció especialmente a las compañías vinculadas con el sector energético. El Brent acumuló un incremento semanal de 18% y terminó en USD 97,82 por barril. Entre las acciones argentinas negociadas en Wall Street, Vista Energy subió 9,7% e YPF avanzó 3,5%, hasta USD 51,40. También registraron ganancias Ternium, Pampa Energía y Edenor. En sentido contrario, Satellogic cayó 7,5% y los papeles bancarios retrocedieron entre 1% y 3%.
Los bonos soberanos, en cambio, reflejaron el deterioro del clima global. Los títulos Globales en dólares bajaron 1,6% promedio y los Bonares cedieron 1,3%. El riesgo país elaborado por JP Morgan aumentó 20 puntos básicos, hasta 437, luego de haber tocado 405 unidades el miércoles. Como factor local positivo, Moody’s elevó la calificación argentina de Caa1 a B3 para la deuda en moneda local y extranjera, y cambió la perspectiva de estable a positiva.
En el mercado cambiario, el dólar mayorista terminó en $1.497, con un incremento semanal de $19, equivalente a 1,3%. La cotización minorista llegó a $1.520 para la venta en el Banco Nación, un nuevo máximo nominal. El Banco Central, por su parte, fijó en $1.836,23 el techo de la banda cambiaria y realizó compras por casi USD 500 millones destinadas a fortalecer las reservas.
Las consultoras también advirtieron sobre el impacto mixto del petróleo en la economía argentina. La mejora de los términos de intercambio y de las perspectivas para la balanza de pagos podría reducir la necesidad de intervención oficial, aunque el encarecimiento del crudo podría dificultar el proceso de desinflación.
Con información de Infobae — Economía.


