El riesgo país argentino cerró la semana en 437 puntos básicos, con un aumento de 20 unidades, luego de haber descendido hasta 403 puntos a comienzos de la semana. La suba se produjo en un contexto de mayor volatilidad internacional por el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y la caída de los mercados globales.
El indicador elaborado por JP Morgan mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Su incremento refleja una mayor percepción de riesgo sobre la capacidad de pago en moneda extranjera y suele encarecer el acceso al financiamiento.
Las noticias favorables para la Argentina, como la mejora de la calificación de la deuda soberana por parte de Moody’s y la aprobación de garantías por USD 250 millones de la CAF, no lograron sostener el avance inicial de los bonos. Moody’s elevó la nota de largo plazo de Caa1 a B3 y mantuvo una perspectiva positiva, en línea con las recientes modificaciones de Fitch y S&P Ratings.
El deterioro externo estuvo asociado al agravamiento de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, la baja de Wall Street y la caída de las acciones tecnológicas. A esto se sumó la volatilidad del petróleo: el Brent llegó a superar los USD 100 por barril ante la posibilidad de interrupciones en el suministro energético en el Mar Rojo y una escalada en el Golfo Pérsico, aunque luego retrocedió hasta USD 97,65.
La mejora crediticia generó inicialmente una baja de 11 puntos básicos en el riesgo país, hasta 410 unidades, y una suba del Merval del 3% en dólares. Sin embargo, el deterioro del escenario internacional revirtió buena parte de ese movimiento y llevó nuevamente al indicador hacia la zona de 440 puntos.
Para el Gobierno de Javier Milei, reducir el riesgo país es un objetivo central para recuperar el acceso al crédito internacional, interrumpido desde 2018. El mercado considera que el indicador debería ubicarse por debajo de los 400 puntos, y preferentemente perforar los 300, para que la Argentina pueda financiarse en el exterior a tasas más sostenibles. En paralelo, la actividad económica registró en mayo su segunda caída mensual consecutiva, de 0,5%, aunque mostró una variación interanual positiva de 0,2%.
Con información de Infobae — Economía.


