
Los activos argentinos cayeron ante la baja global de las acciones tecnológicas y el repunte del petróleo por la escalada bélica en Medio Oriente.

Los bonos soberanos avanzan 0,5% en promedio y el índice de JP Morgan se aproxima a su nivel más bajo en ocho años, luego del ascenso en la nota crediticia argentina.

La adhesión alcanzó el 45,17% y dejó vencimientos por USD 2.247 millones para fin de julio, mientras los mercados reaccionaron a la volatilidad internacional y al avance del petróleo.

La agencia subió la nota soberana de Caa1 a B3 y destacó la mejora fiscal, la desaceleración de la inflación y el avance de las inversiones en energía y minería.

La agencia elevó la nota de la deuda argentina y destacó la mejora fiscal, la baja de la inflación, el desempeño exportador y el crecimiento de la inversión en energía y minería.

La calificadora destacó el plan para cubrir vencimientos de 2026 y 2027, aunque advirtió que el fortalecimiento de las reservas será clave para mejorar la calificación soberana.

La cotización mayorista retrocedió 0,2% en una rueda con operaciones por USD 704,4 millones. En el Banco Nación, el dólar para la venta se mantuvo en $1.500.

El mercado cambiario operó con equilibrio y el superávit comercial alcanzó un resultado destacado, aunque los salarios registrados subieron menos que la inflación en mayo.

El S&P Merval avanzó 0,7%, el riesgo país bajó a 416 puntos y el BCRA compró USD 32 millones. En Nueva York, los principales índices cerraron en baja.

El Banco Central compró US$ 1.154 millones en una semana y el Tesoro captó dólares, aunque el déficit fiscal de junio introdujo una señal de cautela.