
El Gobierno busca llegar al segundo semestre con señales de mayor fortaleza en el frente financiero y cambiario. El equipo económico, encabezado por Luis Caputo, apunta a respaldar la capacidad de pago de la deuda, prolongar la desaceleración de la inflación y contener la brecha cambiaria.
Entre el 13 y el 17 de julio, el Banco Central compró US$ 1.154 millones en el mercado de cambios. La operación del martes, por US$ 532 millones, fue la más elevada del año. En 2026, las adquisiciones acumuladas se acercan a los US$ 13.000 millones. Sin embargo, las reservas brutas aumentaron apenas US$ 60 millones y terminaron en US$ 48.784 millones, debido al pago de US$ 4.500 millones correspondientes a Bonares y Globales.
El tipo de cambio mayorista A3500 bajó 0,7% durante la semana y cerró en $1.480, por debajo del límite superior de la banda cambiaria, fijado en $1.826,41. En el mercado de futuros de Rofex, las expectativas para los próximos seis meses contemplan una depreciación promedio de 1,7% mensual. Entre las explicaciones para el mayor ingreso de divisas aparecen la liquidación de deuda corporativa, una mayor oferta del sector agropecuario y operaciones vinculadas con el pago de bonos.
El Tesoro, por su parte, colocó US$ 611 millones del nuevo título AO29, sobre una oferta de US$ 2.000 millones, con una tasa interna de retorno efectiva anual de 8,3%. En pesos, la licitación alcanzó un refinanciamiento del 183%, con $5,4 billones adjudicados frente a vencimientos por $3 billones.

El programa financiero oficial proyecta un excedente de US$ 3.700 millones al cierre de 2026 y estima necesidades cubiertas por US$ 24.900 millones para 2027. El esquema incluye compras de divisas al Banco Central, desembolsos del FMI y otros organismos multilaterales, privatizaciones y deuda local. La demanda sostenida por títulos en dólares durante el próximo año electoral aparece como uno de los principales riesgos.
La inflación de junio fue de 1,9%, con una variación núcleo de 1,6%, mientras que la recaudación tributaria retrocedió 7,5% real interanual. El gasto público avanzó 3,1% y el resultado fue un déficit primario de $697.000 millones, el primer saldo negativo para un junio durante la actual gestión. El dato fiscal suma una señal de alerta frente a la mejora observada en los mercados.
Con información de Clarín — Economía.



