
La expansión de Vaca Muerta está modificando el perfil energético de la Argentina y, al mismo tiempo, generando condiciones para una nueva etapa de inversiones industriales vinculadas con el aprovechamiento del gas y sus derivados.
El desarrollo de la formación neuquina no se limita al aumento de la producción de hidrocarburos. También puede favorecer la radicación y el crecimiento de actividades que emplean esos recursos como insumos, con impacto sobre la estructura productiva del país.
Esta transformación abre oportunidades para avanzar en una mayor integración entre el sector energético y distintas ramas industriales. El acceso a gas en mayores volúmenes puede convertirse en un factor relevante para proyectos orientados a agregar valor y diversificar la matriz productiva.
La denominada “Quinta Ola” de inversiones aparece así asociada a la consolidación de Vaca Muerta como plataforma energética y a la posibilidad de ampliar sus efectos más allá de la extracción de petróleo y gas.

Con información de EconoJournal.



