
El hallazgo de Nico, un perro cubierto de petróleo en Comodoro Rivadavia, derivó en una inspección municipal que detectó piletas con hidrocarburos y signos de contaminación del suelo. El operativo de rescate involucró a vecinos, bomberos, policías, rescatistas y organizaciones proteccionistas.
El animal fue trasladado a una veterinaria, donde se trabajó durante varias horas para retirar el hidrocarburo adherido a su cuerpo. Según el último informe, continúa en proceso de desintoxicación y ya comenzó a alimentarse.
Luego del rescate, la Subsecretaría de Ambiente del Municipio relevó el sector donde fue encontrado. Allí identificó varias piletas, algunas armadas con restos de tanques desmantelados. Las primeras observaciones indican que al menos dos tendrían filtraciones hacia el suelo circundante.
La secretaria de Gobierno municipal, Jordana Mrla, señaló que existe una situación de contaminación que debe ser atendida de inmediato y planteó que el área podría constituir un pasivo ambiental. También advirtió sobre la presencia de otros animales en las piletas, además del riesgo que representa el acceso al predio.

De acuerdo con la información preliminar, el alambrado perimetral había sido cortado y un camino secundario facilitaba el ingreso hacia la costa. El Municipio busca establecer quién construyó las piletas, cómo llegó el hidrocarburo y quién tiene la responsabilidad sobre las instalaciones.
El terreno pertenece a Petroquímica y se encuentra dentro del yacimiento de CRI Holding, aunque fue utilizado para distintas operaciones petroleras. Durante el relevamiento también se detectó una estructura desmantelada que podría haber sido una antigua deshidratadora.
Ante esta situación, el Municipio pidió al Ministerio de Hidrocarburos de Chubut información sobre el responsable operativo actual y sobre quienes estuvieron a cargo de la instalación. Esos datos permitirán definir eventuales sanciones y las tareas necesarias para remediar el suelo afectado.
Con información de Energía Online.




