Los combustibles registraron nuevas subas en las estaciones de servicio, mientras las petroleras reducen el margen para contener el impacto del petróleo internacional y sigue postergado un impuesto.

Los precios de las naftas y el gasoil subieron hasta un 5% en los últimos días en la mayoría de las estaciones de servicio del país. La nafta súper ya supera los $2.200 por litro en buena parte de los surtidores.
El movimiento se produce en un contexto de sostenida volatilidad del petróleo, cuyo valor se mantuvo durante varios meses entre los 80 y 100 dólares por barril, con registros superiores en algunos momentos.
Frente a ese escenario, las empresas distribuidoras enfrentan mayores dificultades para mantener los precios internos sin trasladar de manera significativa el incremento de sus costos. El margen destinado a amortiguar el impacto de la cotización internacional comenzó a reducirse.
El precio final todavía contiene parcialmente el efecto de un aumento impositivo que el Gobierno viene postergando desde hace meses. Cuando se aplique, ese ajuste sumaría más de $200 por litro al costo que afrontan los consumidores.



