Minas Argentinas informó que una muestra de 1,80 metros de roca analizada en el yacimiento contenía 1.510 gramos de oro por tonelada, además de 1.250 gramos de plata

Gualcamayo, la mina de oro en San Juan, sumó un resultado de exploración que llamó especialmente la atención de sus geólogos. En una perforación realizada en el cuerpo Santiago, dentro del proyecto Carbonatos Profundos, 1,80 metros de roca arrojaron una concentración de 1.510 gramos de oro por tonelada.
En minería, este dato se conoce como “ley” y simplemente indica cuánto metal contiene una determinada cantidad de roca. En este caso, el análisis de laboratorio determinó que, por cada tonelada de roca correspondiente a ese intervalo, había una concentración equivalente a 1.510 gramos de oro. También se detectaron 1.250 gramos de plata por tonelada.
Según los registros de Minas Argentinas, se trata de la mayor concentración de oro obtenida hasta ahora en el distrito Gualcamayo y supera en más de diez veces los valores máximos registrados previamente.
El resultado corresponde al sondaje 26QD-1649, realizado sobre el cuerpo Santiago, dentro de Carbonatos Profundos (DCP), el proyecto con el que la compañía busca extender la vida productiva de Gualcamayo mediante una futura operación subterránea.
Una concentración de 1.510 gramos de oro por tonelada de roca es un valor extraordinario. Para dimensionarlo, equivale a 1,51 kilos de oro contenidos en una tonelada de material si se llevara esa concentración a una tonelada completa.
Pero el dato debe interpretarse con cuidado. Que una perforación encuentre una concentración excepcional no significa automáticamente que exista un nuevo yacimiento o una nueva reserva de oro.
Ahora los geólogos deberán perforar otras zonas para determinar si esa mineralización continúa, qué volumen tiene y cuáles son sus características. Recién con esa información podrá establecerse si el hallazgo tiene potencial para modificar los recursos o las reservas del proyecto.
El resultado tuvo además una particularidad. Durante la revisión de los testigos —las muestras cilíndricas de roca que se extraen con las perforaciones— los geólogos observaron oro visible antes de que las muestras fueran enviadas al laboratorio.
El sondaje fue realizado desde una galería subterránea ubicada aproximadamente a 700 metros del acceso principal. El intervalo de mayor concentración apareció a partir del metro 138 de la perforación.
Ignacio Cuadra, gerente de Exploración de Minas Argentinas, explicó que se trata de una “zona de bonanza o alta ley”, compatible con la interpretación geológica que la empresa desarrolla para este tipo de mineralización, con características comparables a depósitos tipo Carlin de Nevada, Estados Unidos.
El desafío ahora es determinar si esa concentración representa un intervalo puntual o si forma parte de una zona mineralizada de mayor continuidad.
El hallazgo se suma a una base geológica que ya tiene una escala considerable. El informe técnico independiente NI 43-101 de diciembre de 2025 registra para el Distrito Minero Gualcamayo 7,14 millones de onzas de oro en recursos medidos, indicados e inferidos.
Además, contabiliza más de 3,1 millones de onzas en reservas probadas y probables, según la estimación correspondiente a ese momento.
Carbonatos Profundos concentra una parte importante de esos recursos: aproximadamente 4,86 millones de onzas, y 2,43 millones de onzas en reservas probadas y probables, de acuerdo con la documentación citada por la compañía.
El nuevo resultado todavía no forma parte de esas cifras. Para que pueda incorporarse a una futura estimación será necesario demostrar la continuidad y el volumen de la mineralización.
El hallazgo también se produce en un distrito donde todavía existe un amplio territorio por investigar. Según Minas Argentinas, la exploración realizada hasta ahora representa alrededor del 4% de su propiedad minera.
Durante 2026, la campaña de perforación geotécnica, de definición y exploración ya superó 19.000 metros de los más de 26.000 previstos, con cuatro equipos trabajando simultáneamente.
Las perforaciones buscan conocer mejor la geología del proyecto, obtener muestras para estudios metalúrgicos y aportar información para el diseño de la futura operación subterránea.
El resultado se conoce mientras avanza Carbonatos Profundos, la próxima gran etapa proyectada para Gualcamayo.
El proyecto contempla una nueva mina subterránea y una planta de oxidación a presión (POX), con una inversión anunciada de USD 665 millones. La compañía prevé actualmente el inicio de la producción comercial entre 2030 y 2031.
Las proyecciones difundidas por Minas Argentinas contemplan más de 1.500 puestos de trabajo durante la construcción, tres décadas de operación, una producción promedio de 166.000 onzas de oro anuales y exportaciones acumuladas superiores a USD 26.000 millones.
Gualcamayo ya cuenta además con infraestructura minera desarrollada, que incluye caminos y accesos, conexión eléctrica de alta tensión, sistemas de agua, campamentos, instalaciones de mantenimiento y galerías subterráneas.
Ahora la atención de los geólogos vuelve al cuerpo Santiago. La pregunta es si esos 1.510 gramos de oro por tonelada encontrados en 1,80 metros de roca son un punto excepcional o la expresión de una zona de mineralización de mayor tamaño.
La respuesta llegará con las próximas perforaciones.



