Martín Pérez de Solay destacó que el régimen mejoró la competitividad argentina y anticipó una secuencia de proyectos encabezada por Alumbrera, MARA y El Pachón.

Glencore considera que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) redujo parte de la brecha de competitividad que Argentina mantenía frente a destinos mineros como Chile y Perú. La evaluación fue planteada por Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, durante un encuentro sobre minerales críticos realizado en Buenos Aires.
Según el ejecutivo, la mejora en las condiciones tributarias y regulatorias volvió a incluir al cobre argentino en las decisiones de asignación de capital de las grandes compañías internacionales. De todos modos, señaló que los proyectos de gran escala requieren previsibilidad durante períodos prolongados, desde la etapa de estudios hasta décadas de operación.
La compañía presentó al RIGI sus desarrollos MARA, en Catamarca, y El Pachón, en San Juan. Las iniciativas contemplan inversiones potenciales por US$4.000 millones para Agua Rica y US$9.500 millones para la primera etapa de El Pachón durante la próxima década.
En conjunto, ambos proyectos representan unos US$13.500 millones y forman parte de la estrategia de expansión de Glencore en el sector cuprífero. MARA, también denominado Agua Rica-Alumbrera, prevé utilizar instalaciones de procesamiento existentes de Alumbrera, ubicada aproximadamente 35 kilómetros al oeste del depósito Agua Rica.
El Pachón cuenta con recursos minerales estimados en alrededor de 6.000 millones de toneladas, que incluyen cobre, molibdeno y plata. La secuencia prevista por la empresa comienza con la reactivación de Alumbrera y continúa con el avance de MARA y El Pachón.
Para Pérez de Solay, la estabilidad necesaria para concretar inversiones de esta magnitud debe mantenerse más allá de los cambios de gobierno, debido a que los proyectos pueden demandar varios años de preparación y operar durante 30, 40 o incluso 50 años.
Con información de Panorama Minero.



