Neuquén emitió bonos en los mercados internacionales por USD 500 millones, con una tasa anual del 7,35% y una vida media de siete años. La operación significó el regreso de la provincia al financiamiento global después de nueve años y constituyó su primera colocación de “new money” desde abril de 2017.
La administración de Rolando Figueroa informó que los recursos se utilizarán para ampliar la infraestructura asociada al crecimiento de Vaca Muerta, la producción de petróleo y gas y el desarrollo del Gas Natural Licuado (GNL). Según el Gobierno neuquino, la tasa obtenida fue la más baja para una jurisdicción provincial argentina desde el retorno de las provincias a los mercados internacionales.
La colocación estuvo precedida por un roadshow virtual de tres días, con reuniones entre funcionarios y más de 30 inversores internacionales y más de 170 inversores locales. La demanda, de acuerdo con la información oficial, superó en más del doble el monto que la provincia buscaba captar.
El programa de obras contempla rutas, hospitales, escuelas, redes de agua, viviendas y proyectos de conectividad, además de infraestructura energética. El objetivo declarado es acompañar la expansión productiva y evitar restricciones derivadas de la falta de capacidad de transporte y servicios.
El bono prevé amortizaciones anuales por un tercio del capital en 2032, 2033 y 2034. También incluye una opción de recompra a la par en 2031, que permitiría a la provincia evaluar esa alternativa antes del inicio del esquema principal de pagos.
El Gobierno neuquino vinculó la emisión con una estrategia de financiamiento destinada a obras de largo plazo y sostuvo que la reducción del peso de la deuda permitirá que, para 2032, los compromisos financieros representen menos de un tercio de la carga actual. La provincia proyecta que la expansión de Vaca Muerta, junto con el aumento de la producción de petróleo y gas, elevará la escala de su economía hacia 2030.
Con información de Infobae — Economía.


