El Gobierno nacional modificó el esquema administrativo para exportar petróleo y gas mediante la Resolución 166/2026, publicada en el Boletín Oficial. La medida deroga el Decreto 645/2002 y las resoluciones 241/2017 y 175/2023, que establecían los procedimientos para solicitar permisos de venta al exterior.
La Secretaría de Energía justificó el cambio en las modificaciones introducidas por la Ley Bases a la Ley de Hidrocarburos. El nuevo enfoque busca reducir instancias superpuestas, limitar la intervención estatal y ofrecer mayor previsibilidad a los proyectos de inversión de largo plazo.
La resolución no elimina la exigencia de contar con autorizaciones ni afecta los permisos ya concedidos. También mantiene la validez de los trámites iniciados antes de la entrada en vigencia de la nueva normativa. El régimen actualizado se aplicará a las operaciones futuras.
El rediseño apunta especialmente a acompañar el crecimiento de Vaca Muerta, donde el aumento de la producción no convencional plantea la necesidad de ampliar los destinos externos para absorber los volúmenes que el mercado interno no llegue a incorporar.
Entre las iniciativas vinculadas con esa estrategia figuran el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, las ampliaciones de los sistemas de transporte de crudo y los proyectos de producción de gas natural licuado. Estas inversiones requieren capacidad logística y un marco regulatorio estable para acceder a los mercados internacionales.
La decisión se suma a otras medidas de apertura del sector, como la reforma de la Ley de Hidrocarburos y la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Para las empresas, el cambio reduce la carga administrativa asociada con las exportaciones y refuerza la orientación del shale neuquino hacia el mercado externo.
Con información de Mejor Energía.


