Narración generada con inteligencia artificial.
El precio del cobre continúa firme por encima de los US$ 14.000 por tonelada, sostenido por un mercado internacional cada vez más ajustado. La semana pasada el metal tocó un nuevo máximo histórico, en un contexto donde se combinan la escasez de oferta, el aumento de las compras estadounidenses y una demanda robusta desde China, factores que ya llevan seis semanas consecutivas empujando los precios al alza. La noticia es de gran relevancia para la Argentina por sus proyectos de cobre en San Juan, Mendoza, Catamarca y Salta.
La oferta de cobre se achica
El principal sostén de la cotización actual es la caída de la disponibilidad del cobre a nivel global. En los últimos meses, importantes volúmenes de cobre fueron redirigidos hacia Estados Unidos ante la posibilidad de que el gobierno de Donald Trump aplique aranceles a las importaciones de cobre refinado. Ese movimiento anticipado achicó las existencias en los depósitos de la Bolsa de Metales de Londres (LME) y restó volumen disponible para el resto de los mercados.
A esto se suma que China también aceleró sus compras, lo que intensificó la disputa por un suministro cada vez más escaso.

Las tasas de interés le dan una mano extra
El escenario de precios altos también encuentra respaldo en las expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos. Los últimos datos del mercado laboral estadounidense, más débiles de lo previsto, redujeron las chances de que la Reserva Federal suba las tasas este año, lo que alentó a los inversores a volcarse hacia activos de mayor riesgo, entre ellos los metales industriales. Hay un gran interés por el cobre.
En ese marco, desde Citic Futures anticipan que el cobre podría seguir cotizando en niveles elevados y con alta volatilidad en el corto plazo.

Fundamentos de fondo que empujan la demanda de cobre
Más allá de la coyuntura, hay factores estructurales que siguen traccionando la demanda de cobre: la transición energética, la expansión de las redes eléctricas, el crecimiento del parque de vehículos eléctricos y el despliegue de infraestructura para inteligencia artificial. Del lado de la oferta, la caída en las leyes de mineral de varias operaciones y las dificultades para poner en marcha nuevos proyectos mineros limitan la capacidad de respuesta del mercado, lo que refuerza las perspectivas de precios elevados hacia adelante.
Con este panorama, el cobre acumula una suba cercana al 14% en lo que va de 2026, y extiende así un ciclo de varios años de subas consecutivas.
Los aranceles, la gran incógnita
El rumbo del precio del cobre en los próximos meses dependerá en buena medida de la decisión que tome Estados Unidos sobre los aranceles al cobre refinado. Si la medida se confirma, podría haber una nueva oleada de envíos hacia ese país antes de que entre en vigencia el gravamen. Si en cambio se descarta, parte del metal ya acumulado podría volver a redistribuirse hacia otros mercados, lo que alteraría nuevamente el balance entre oferta y demanda.
Por ahora, la combinación de inventarios bajos, incertidumbre comercial y demanda firme mantiene al cobre en niveles históricamente altos.
EXPOCOBRE 2028, una cita clave para el sector
En medio de este contexto de precios fuertes y creciente interés inversor, EXPOCOBRE 2028 se perfila como uno de los encuentros más relevantes para la industria cuprífera en Perú y la región. El evento convocará a empresas mineras, proveedores y especialistas para debatir tendencias de mercado, oportunidades de inversión, innovaciones tecnológicas y los desafíos que enfrenta la producción de cobre, un recurso clave para la electrificación y la transición energética global. La agenda incluirá conferencias técnicas, una muestra comercial y espacios de networking para el sector.


