La ampliación de la infraestructura energética argentina atraviesa una etapa de mayor participación privada en el financiamiento de las obras. Un informe de Economía y Energía (E&E), consultora encabezada por Nicolás Arceo, advierte que las diferencias regulatorias entre el transporte eléctrico y el de gas natural pueden afectar la llegada de inversiones.
El esquema aplicado al sistema eléctrico contempla que los concesionarios financien los proyectos y recuperen el capital mediante una tarifa específica abonada por los usuarios beneficiados, identificados por CAMMESA. Además, las modificaciones en el mercado eléctrico establecieron prioridad de pago para esas iniciativas.
Entre las obras consideradas estratégicas se encuentran nuevas líneas de transmisión para reducir restricciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires, la Patagonia y la región Centro. Según el informe, todavía deben completarse los procesos licitatorios.
El transporte de gas natural presenta un nivel de riesgo diferente, ya que no existe un organismo que asegure el recupero de las inversiones. Por eso, la viabilidad de los proyectos depende de la posibilidad de trasladar los costos a las tarifas o de la rentabilidad de los actores que aporten el financiamiento.
En ese marco, el Gasoducto Perito Moreno, anteriormente denominado Néstor Kirchner, ocupa un lugar central para la Cuenca Neuquina. Su primera etapa sumó 21 millones de metros cúbicos diarios de capacidad y, entre 2023 y abril de 2026, habría generado ahorros acumulados por 2.327 millones de dólares mediante la sustitución de importaciones de GNL y combustibles líquidos.
La ampliación impulsada por TGS a través de una iniciativa privada agregaría otros 14 millones de metros cúbicos diarios desde Vaca Muerta a partir del próximo año. El estudio estima que la obra favorecerá la generación eléctrica con gas y reducirá las compras externas de GNL durante el invierno, aunque tendría un efecto más acotado en el abastecimiento del norte del país.
E&E también señala que el avance de la generación eólica y solar puede reducir la rentabilidad de las centrales térmicas, que actualmente afrontan buena parte del repago de las ampliaciones gasíferas. Para la consultora, la coexistencia de reglas distintas para ambas redes dificulta una asignación eficiente de recursos y puede condicionar la expansión de la producción de gas de Vaca Muerta.
Con información de Mejor Energía.


