El avance de la inteligencia artificial comenzó a reflejarse con mayor claridad en el consumo de energía. El desarrollo de modelos generativos, chatbots y plataformas para procesar grandes volúmenes de información requiere una infraestructura física cada vez más exigente.
En ese entramado, los centros de datos ocupan un lugar central. Estas instalaciones concentran los equipos necesarios para almacenar y procesar información, y su expansión acompaña el crecimiento de las aplicaciones vinculadas con la inteligencia artificial.
Durante 2025, la demanda eléctrica de los centros de datos aumentó un 17%. El incremento fue todavía más marcado en las instalaciones dedicadas específicamente a cargas de trabajo de inteligencia artificial, cuyo consumo avanzó un 50%.
La tendencia impulsa nuevas inversiones en infraestructura para atender las necesidades de cómputo y garantizar el suministro energético. La disponibilidad de electricidad se convierte así en un factor determinante para la localización y el desarrollo de estos proyectos.
En este escenario, la Patagonia aparece como una región con valor estratégico. Sus condiciones y su potencial energético la ubican entre los territorios que podrían captar parte de la expansión asociada a los centros de datos y a las tecnologías de inteligencia artificial.
Con información de Ámbito — Energía.


