Una proyección del vocero presidencial Adrián Ravier sobre un posible dólar de entre $1.700 y $1.800 para los próximos meses reavivó la discusión cambiaria. El planteo se apartó del mensaje oficial de que el tipo de cambio se determina en un régimen de flotación, y generó críticas de Martín Redrado, quien sostuvo que los funcionarios deberían evitar pronunciarse sobre el valor de la divisa.
Las estimaciones privadas prevén una mayor presión sobre el dólar durante la segunda mitad de 2026, después de que la inflación acumulada en los primeros siete meses superara el 18% mientras la cotización permaneció prácticamente estable. Sin embargo, no se anticipan movimientos bruscos hasta fin de año. La menor liquidación estacional del agro podría ser parcialmente compensada por ingresos provenientes de emisiones de deuda, como las realizadas por Neuquén, por USD 500 millones, y PCR, por USD 400 millones.
En materia de precios, las proyecciones preliminares ubican la inflación de julio entre 1,8% y 1,9%. La estabilidad de la carne y de los combustibles habría contribuido a sostener la desaceleración, mientras que los principales aumentos se concentraron en servicios públicos y actividades recreativas vinculadas con las vacaciones de invierno.
El desempeño de la actividad sigue siendo el principal foco de preocupación. La construcción mostró una mejora leve desde niveles bajos, pero la obra pública nacional continúa ausente y las iniciativas provinciales solo compensan una parte de esa caída. La industria y el comercio dejaron de retroceder, aunque todavía no exhiben una recuperación sostenida. En paralelo, el consumo permanece débil y los salarios no logran superar de manera consistente la inflación.
La situación también se refleja en el crédito. La mora de los préstamos a personas supera el 12% en los bancos y se aproxima al 30% en las billeteras digitales. Durante el último año, la deuda con dificultades de cobro se triplicó, lo que llevó a las entidades a endurecer las condiciones de financiamiento y a mantener tasas elevadas.
Según Quantum Finanzas, los préstamos en pesos al sector privado comenzaron a mejorar desde abril de 2026 y registraron en el último mes una expansión real mensual del 0,6%. El crédito a empresas avanzó 2,1%, mientras que los préstamos destinados al consumo retrocedieron 0,8%, una diferencia que refuerza la distancia entre la recuperación financiera de algunos sectores y la falta de impulso en la demanda interna.
Con información de Infobae — Economía.


