La actividad económica volvió a retroceder en mayo y acumuló dos meses consecutivos de caída, de acuerdo con las estimaciones citadas en el análisis. El desempeño reavivó las dudas sobre la posibilidad de consolidar una recuperación sostenida durante 2026.
Las consultoras proyectan una mejora leve para la segunda mitad del año, aunque con diferencias marcadas entre sectores. Las actividades primarias, entre ellas el agro, la minería y la energía, mantienen un mejor desempeño, mientras que la industria, la construcción y el comercio continúan por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno.
El consumo interno sigue condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y la escasez de crédito. A eso se suma un mercado laboral sin avances significativos: el empleo asalariado privado registrado acumuló once meses consecutivos de retroceso hasta abril y los salarios del sector volvieron a disminuir en mayo.
En este escenario, el Gobierno busca que la construcción funcione como uno de los principales motores de la reactivación. La estrategia contempla concesionar 9.000 kilómetros de rutas nacionales para atraer capital privado, promover obras de infraestructura, generar puestos de trabajo y reducir costos logísticos.
Facimex mantiene una proyección de crecimiento anual del 2,5% y estimó que el arrastre estadístico para 2027 quedó en 1%. La consultora también señaló que la desinflación podría contribuir a recomponer los ingresos reales y el consumo, mientras que las exportaciones y una eventual baja de tasas favorecerían la inversión.
Las previsiones más cautelosas plantean límites para una recuperación amplia. LCG calcula un avance de apenas 1% para el resto del año y cerca de 2% para 2026, mientras que 1816 estimó una contracción acumulada de 1,5% en la actividad sin estacionalidad durante los primeros cinco meses. El desafío, según los análisis, será trasladar el crecimiento de los sectores exportadores hacia las ramas que concentran mayor empleo.
Con información de Infobae — Economía.


