
El Gobierno de Tierra del Fuego objetó el amarre del VS Promise, un buque petrolero de bandera británica, en el Puerto de Ushuaia y solicitó al Ejecutivo nacional detalles sobre los criterios que habilitaron su ingreso.
La administración provincial consideró inadmisible que una embarcación del Reino Unido opere en la capital fueguina mientras persiste la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. El planteo se produjo luego de que Nación justificara la intervención del puerto por su valor estratégico y su vínculo con la defensa de los intereses argentinos en el Atlántico Sur.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que el VS Promise había cargado petróleo crudo en la cuenca del puerto de Cullen, en el norte de Tierra del Fuego, y que llegó a Ushuaia para abastecerse. También afirmó que la monoboya pertenece a la jurisdicción provincial y que, por ese motivo, la autorización inicial del ingreso correspondió a la Provincia.
Desde la Armada señalaron que no había impedimentos para el amarre porque el petrolero no provenía de las Islas Malvinas. Además, indicaron que otros buques de bandera británica ya operan en puertos argentinos.

El Gobierno fueguino pidió que se publiquen los fundamentos políticos, administrativos y estratégicos de la autorización. También puso en duda la aplicación de la Ley Gaucho Rivero, que restringe el ingreso de embarcaciones vinculadas con la exploración o explotación de recursos naturales en la Cuenca de Malvinas.
Por último, la Provincia reiteró su reclamo para que finalice la intervención del Puerto de Ushuaia y la administración vuelva a quedar bajo control fueguino. Según su posición, existe una contradicción entre invocar razones de soberanía para intervenir la terminal y permitir decisiones que considera incompatibles con esa política.
Con información de Energía Online.



