
El proyecto minero Calcatreu, ubicado en la provincia de Río Negro, podrá retomar su producción luego de una reunión clave realizada en Ingeniero Jacobacci entre el Gobierno provincial, la empresa a cargo del yacimiento y los actores locales de la zona. La confirmación llegó de parte de la secretaria de Trabajo rionegrina, María Martha Avilez, quien remarcó que existían cuestiones pendientes en materia laboral y de seguridad e higiene que debían corregirse antes de habilitar la continuidad de las tareas.
Según explicó la funcionaria, el entendimiento alcanzado incluye compromisos concretos por parte de la compañía. En primer lugar, la incorporación inmediata de 30 trabajadores locales al proyecto. A eso se suma la capacitación de otras 30 personas, con una inversión que podrá llegar hasta los 2 millones de pesos por participante. El acuerdo contempla, además, la regularización de las observaciones detectadas en materia de seguridad e higiene, y la reactivación de la Mesa de Trabajo local, un espacio que vuelve a sumar la participación de la comunidad mapuche Peñi Mapu.
Uno de los puntos centrales de la negociación fue la prioridad para la mano de obra provincial. Avilez fue clara al señalar que las futuras búsquedas laborales del proyecto deberán canalizarse a través del Servicio de Empleo Rionegrino (SER) y de las bolsas de trabajo municipales y gremiales, respetando los mecanismos ya establecidos. La funcionaria remarcó que antes de recurrir a la contratación de personal de otras provincias, la empresa deberá agotar las posibilidades de empleo con trabajadores rionegrinos.
El Gobierno provincial también se comprometió a sostener un rol activo en el control del cumplimiento de lo acordado. Avilez adelantó que continuarán las tareas de fiscalización sobre las condiciones de higiene y seguridad en el yacimiento, y que se buscará fortalecer el sistema de emergencia correspondiente a este tipo de proyectos. En ese sentido, destacó el valor de la Mesa de Trabajo como un ámbito de diálogo permanente, que no debería activarse únicamente frente a un conflicto, sino funcionar como un espacio de anticipación y seguimiento constante de cada compromiso asumido.

La funcionaria fue enfática al señalar que la provincia no concibe la producción y el trabajo digno como caminos separados, sino como objetivos que deben avanzar juntos: empleo local, trabajadores capacitados y condiciones laborales seguras. Según su lectura, lo resuelto en torno a Calcatreu funciona como un antecedente que marca el rumbo para otros grandes proyectos que se instalan en Río Negro, en tanto la provincia manifiesta su disposición a acompañar las inversiones exigiendo, al mismo tiempo, el cumplimiento de reglas claras y garantizando estabilidad jurídica, política e institucional.