El proyecto prevé una fuerte baja real de los subsidios, precios de hidrocarburos alineados con la exportación y financiamiento privado para obras de infraestructura y nuevos desarrollos.

El capítulo energético del proyecto de Presupuesto 2027 plantea una reducción significativa de la participación estatal en subsidios e infraestructura, junto con una mayor orientación de los precios internos de petróleo y gas hacia la paridad de exportación. La estrategia busca apuntalar el equilibrio fiscal y atraer capital privado a la expansión del sector.
Las partidas destinadas a subsidiar la demanda de electricidad y gas natural registrarían una caída real superior al 70%. El esquema conservaría coberturas focalizadas para los hogares de menores ingresos, mientras que el Programa Hogar mantendría la asistencia para la compra de garrafas de GLP, aunque con una mayor concentración en situaciones de extrema vulnerabilidad.
El Plan Gas.Ar continuaría vigente para cumplir los compromisos asumidos hasta 2028, pero tendría una reducción real superior al 60% en sus recursos presupuestarios. En paralelo, la exploración offshore del bloque CAN200 y desarrollos como Fénix, en la Cuenca Marina Austral, quedarían completamente sujetos al financiamiento privado y sin gasto público directo.
La recaudación del Impuesto a los Combustibles Líquidos y del Impuesto al Dióxido de Carbono alcanzaría los $12,2 billones, con un crecimiento nominal del 59,3%. El proyecto atribuye la suba a la actualización de componentes impositivos que permanecían rezagados. Según las proyecciones, ambos tributos pasarían a representar más del 20% del precio final de las naftas y el gasoil, frente a niveles históricos cercanos al 7%.
La iniciativa también prevé elevar el corte obligatorio de bioetanol al 15% y el de biodiésel al 10%, además de habilitar la participación de grandes compañías aceiteras exportadoras en la licitación de volúmenes adicionales. En infraestructura eléctrica, oleoductos y gasoductos no se contemplan fondos automáticos del Tesoro, por lo que las ampliaciones quedarían sujetas a mecanismos privados, contratos PPP o al MATER.
Entre las obras y garantías previstas figuran la ampliación del Parque Fotovoltaico Cauchari, financiada mediante un crédito provincial de USD 250 millones; asignaciones para la CNEA en el Centro Atómico Constituyentes y Sierra Pintada; y un aval de USD 20 millones para el proyecto hidroenergético Nahueve. ENARSA podría recibir avales por hasta USD 500 millones para compras de gas durante los picos invernales, mientras que INVAP contaría con USD 300 millones para iniciativas tecnológicas exportables.



