La desaceleración de los precios redujo el interés por las colocaciones ajustadas por UVA. Desde junio, los depósitos cayeron en unos $159.000 millones y los pesos buscan otros destinos.

La expectativa de que la inflación continúe desacelerándose comenzó a quitar atractivo a los plazos fijos ajustados por la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), cuya evolución está vinculada al índice de precios. Los ahorristas dejaron de renovar parte de estas colocaciones y optaron por alternativas de inversión o por la compra de dólares.
Desde el máximo registrado en junio, el stock de depósitos en plazos fijos UVA se redujo en aproximadamente $159.000 millones. La baja refleja un cambio en las preferencias de los inversores minoristas, que observan menores beneficios potenciales en instrumentos atados a la inflación.
El atractivo de estas colocaciones suele aumentar cuando existe una expectativa de aceleración de los precios, ya que el ajuste por UVA busca preservar el poder adquisitivo de los fondos depositados. En un escenario de desaceleración, en cambio, otros instrumentos pueden resultar más convenientes para quienes buscan rendimiento o liquidez.
Parte de los pesos que salieron de los plazos fijos indexados se direccionó hacia otras inversiones, mientras que otro segmento se volcó a la adquisición de dólares. La evolución de la inflación y de las tasas de interés será determinante para definir si esta tendencia se profundiza.
Con información de La Nación — Economía.



