
El debate por la reforma de la Ley de Biocombustibles incorporó en Tucumán el reclamo de la industria del bioetanol de maíz. Patrick Adam, presidente de la Cámara de Bioetanol de Maíz, pidió que las diferencias vinculadas con el biodiésel no frenen el tratamiento legislativo.
El dirigente planteó que, si no existe consenso para una norma integral, el Congreso avance con una regulación específica para el bioetanol. El objetivo, según explicó, es evitar que las discusiones de otro segmento del sector impidan definir un marco propio para la actividad.
Adam también respaldó el proyecto impulsado por Patricia Bullrich y propuso aumentar al 15% el corte de bioetanol incorporado a las naftas. La iniciativa busca ampliar la participación de este combustible de origen renovable en el mercado argentino.
Además, la Cámara defendió la creación de un esquema voluntario que permita elevar gradualmente las mezclas hasta niveles como E20, E30, E40 y, eventualmente, E100. Esa alternativa apuntaría a que las empresas y los consumidores puedan optar por formulaciones con mayor contenido de bioetanol.

La discusión legislativa reúne así dos planteos centrales para el sector: una actualización del corte obligatorio y un mecanismo que habilite incrementos voluntarios. Para la industria maicera, ambas herramientas son necesarias para darle previsibilidad al desarrollo del bioetanol.
Con información de Ámbito — Energía.



