La disputa por la minería volvió a escalar en el escenario político de San Juan y ahora suma un nuevo frente: el debate sobre quién se quedará con los beneficios económicos del boom del cobre. Mientras avanzan los proyectos Vicuña y Lunahuasi en la Cordillera, crecieron las diferencias entre dirigentes políticos, empresarios y sectores sociales sobre el modelo de desarrollo que acompañará esta nueva etapa minera.
En ese contexto, el exgobernador José Luis Gioja reapareció con fuertes definiciones sobre el futuro de la actividad y puso el foco en la necesidad de sostener la llamada “licencia social”. Durante una entrevista radial, defendió el modelo minero impulsado en sus gestiones y advirtió que el principal desafío ya no pasa solamente por atraer inversiones, sino por garantizar que la sociedad acompañe los proyectos.
“El gran tema es que la gente vea beneficios concretos y entienda cómo funciona la minería actual”, sostuvo Gioja al comparar el escenario actual con los años de desembarco de Veladero. Según explicó, todavía existe desinformación sobre los controles ambientales y eso genera resistencia en algunos sectores.

El exmandatario también cuestionó la posibilidad de utilizar fondos públicos o regalías provinciales para financiar infraestructura vinculada directamente a las empresas mineras. “La minería tiene que dejar obras para la comunidad, no al revés”, remarcó.
Las declaraciones se dieron en paralelo a la polémica que abrió el gobernador riojano Ricardo Quintela al poner en duda los límites entre San Juan y La Rioja en zonas cercanas a los proyectos mineros más prometedores de la región. Quintela aseguró que existen áreas cordilleranas cuya delimitación histórica todavía podría discutirse y deslizó que parte de los desarrollos quedarían dentro del territorio riojano.
Desde San Juan rechazaron rápidamente esa interpretación. Gioja aseguró que “los límites están absolutamente definidos” y descartó cualquier posibilidad de conflicto territorial real. Además, vinculó las declaraciones del mandatario riojano con el clima político y electoral.
Qué dijo Gioja sobre Vicuña
La discusión aparece en un momento clave para la provincia. Tanto Proyecto Vicuña como Proyecto Lunahuasi concentran expectativas por inversiones multimillonarias y por el impacto económico que podrían generar en empleo, infraestructura y exportaciones.
Sin embargo, junto con el entusiasmo también reaparecen viejos interrogantes sobre el impacto ambiental, el uso del agua y la distribución de la riqueza que dejará la actividad. En distintos sectores políticos y sociales ya comenzó a instalarse una pregunta central: cuánto de esa nueva minería realmente quedará en las comunidades sanjuaninas.


