El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) de San Juan fijó su posición en la discusión por el acceso a la infraestructura eléctrica que demandará el proyecto minero Vicuña, un debate que en las últimas semanas se convirtió en uno de los principales focos de tensión para el desarrollo de la minería del cobre en la provincia.
A través de la Nota EPRE N.º 11.978/26, el organismo presentó ante el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) su postura sobre la solicitud de acceso y ampliación del sistema de transporte en 500 kV para la primera etapa del distrito minero Vicuña.
Aunque respaldó el avance de las inversiones, el EPRE advirtió que el crecimiento del sector debe realizarse bajo criterios de igualdad de acceso, seguridad jurídica y libre competencia, evitando que un solo emprendimiento concentre la capacidad disponible de una infraestructura considerada estratégica para toda la provincia.
El trasfondo del conflicto
La presentación del organismo provincial se produce en medio de una controversia que enfrenta a distintos actores del sector minero por la disponibilidad de capacidad en la red de alta tensión.
El eje de la discusión pasa por quién tendrá prioridad para utilizar la línea de 500 kV que abastecerá a los grandes proyectos cupríferos de San Juan. Mientras el distrito Vicuña impulsa la autorización para asegurar el suministro eléctrico de su primera etapa de desarrollo, otros proyectos y empresas sostienen que la infraestructura debe administrarse bajo un esquema abierto que permita el ingreso de futuros emprendimientos.
La preocupación radica en que una eventual asignación exclusiva de capacidad podría condicionar el desarrollo de otros proyectos mineros y también de iniciativas de generación renovable que requerirán conectarse al mismo sistema eléctrico.
El argumento del EPRE
En su presentación, el EPRE recordó que parte de la infraestructura que hoy permitirá abastecer a los nuevos desarrollos fue financiada mediante el Fondo PIEDE, integrado con aportes realizados durante años por empresas beneficiarias, usuarios residenciales, comercios e industrias sanjuaninas.
Por ese motivo, sostuvo que ese esfuerzo colectivo debe ser reconocido mediante un modelo de acceso multiusuario, basado en criterios de transparencia, objetividad y libre competencia.
Según el ente regulador, este esquema permitiría aprovechar la capacidad disponible sin otorgar ventajas exclusivas a un único proyecto, preservando las condiciones para que nuevas inversiones puedan incorporarse en el futuro.
Desarrollo minero con reglas claras
El EPRE aclaró que su planteo no busca obstaculizar el desarrollo de Vicuña ni desalentar las inversiones mineras. Por el contrario, sostuvo que un marco regulatorio previsible y equitativo constituye una condición necesaria para acelerar el crecimiento del sector sobre bases sostenibles.
En ese sentido, afirmó que una solución de estas características permitirá avanzar rápidamente con las inversiones “resguardando simultáneamente el interés público, la seguridad del sistema eléctrico y el desarrollo equilibrado de toda la provincia”.
Finalmente, el organismo ratificó su disposición a continuar trabajando junto con el ENReGE y las compañías involucradas para alcanzar un acuerdo que habilite la ejecución de los proyectos, garantizando al mismo tiempo un acceso equitativo a una infraestructura considerada clave para el futuro de la minería del cobre en San Juan.