Hoy la comunidad de Uspallata despide a Adriana Schmutz, una mujer profundamente ligada a la montaña, a su pueblo y a las causas que impulsan el desarrollo de Mendoza. Docente de formación, reconocida andinista y vecina de Uspallata, madre y abuela, Adriana construyó a lo largo de su vida un vínculo único con la cordillera y con la comunidad que eligió como hogar.
Fue una mujer de enorme fortaleza, sensibilidad y vocación de servicio, siempre dispuesta a abrir caminos donde otros veían límites. Su historia estuvo marcada por una relación excepcional con la montaña. Alcanzó en diez oportunidades la cumbre del Aconcagua, una experiencia que refleja su temple, su preparación y su profundo amor por la cordillera.
En reconocimiento a esa trayectoria, el Ejército Argentino le otorgó el Cóndor Dorado, una distinción excepcional vinculada al mérito en montaña y tradicionalmente reservada al ámbito militar. Desde 2009 formó parte de lo que hoy es PSJ Cobre Mendocino, aportando su experiencia, su cercanía y su conocimiento del territorio para fortalecer el diálogo entre el Proyecto y la comunidad local.
Su mirada fue clave para comprender Uspallata desde adentro, escuchar sus necesidades, acompañar sus procesos y sostener una forma de relacionamiento basada en el respeto, la presencia y la palabra directa. Para Adriana, su pueblo siempre fue prioridad. Custodió y exigió, con convicción y firmeza, que Uspallata estuviera en el centro de cada decisión.

Su compromiso con la montaña, el cuidado del ambiente y la protección de los animales también fue parte esencial de su vida. Impulsó y acompañó campañas contra la caza furtiva, defendiendo una forma de habitar la cordillera basada en el respeto y la responsabilidad.
“La montaña es para conocerla y hacer uso de ella con total cuidado del ambiente”, solía afirmar.
Adriana fue también una pionera en la promoción de la actividad minera en Mendoza. Defendió con convicción la posibilidad de pensar un desarrollo responsable para la provincia, siempre desde el arraigo, el diálogo y el amor por su querido Uspallata.
Su compromiso no respondía a una idea abstracta de progreso, sino a una certeza profundamente humana, la necesidad de generar oportunidades reales para su comunidad.

“Tuve el honor de conocer, aunque poco tiempo, a Adriana y tengo presente lo bien que me impresionó el respeto y la admiración de sus compañeros de equipo y vecinos de Uspallata. Un rasgo claro de su liderazgo, el de una referente que abrazó una causa difícil, las conversaciones incómodas y el trabajo duro. Simplemente gracias. Y un abrazo fuerte a su familia y a quienes la sentían familia”, expresó la ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre.
Miguel Pelaytay, periodista de Uspallata, también la recordó con profundo afecto. “Ella fue una excelente profesional de la educación, defensora del medio ambiente como ninguna. Sus alumnos la adoraban. Amante de la montaña, con las cumbres en el Aconcagua que realmente la identifican. Realmente, una muy buena mujer”, expresó. Mario Lucero, coordinador del Corredor Internacional, la recuerda como una mujer especial, luchadora y profundamente comprometida con su entorno.
“Adriana era una mujer muy especial. Primero, educó a mis hijas cuando era docente. Lo segundo que me marcó de ella es lo luchadora que era defendiendo la Estancia Yalguaraz. Era una custodia incansable del lugar y sus alrededores. Lo sabía hacer sola o, a veces, acompañada. Valoro mucho su ayuda al prójimo, yendo a los puestos con muchas cosas para construir, alimentos, medicamentos. Fue una mujer que logró el objetivo de ver todo este proyecto levantado y encaminado. Dios la tenga en su santísima gloria. Guerrera hasta el último momento de su vida”, expresó.

Acompañando en los puestos Santa Clara de Arriba, Santa Clara de Abajo y del Medio, limite con San Juan. “De chico te conocí como mi seño de primaria. De grande te admiré como pionera de la minería en Uspallata. Siempre tuviste ese corazón enorme y ese coraje que no se compra. Me enseñaste que con trabajo y valores se puede romper cualquier barrera. Hoy se apagó tu luz, pero dejaste miles encendidas. Gracias por abrirme puertas cuando ni yo sabía que existían. Tu legado jamás será olvidado. Te voy a extrañar. Gracias por tanto, seño”, expresó Luciano un ex alumno de Uspallata.
También, la despidió Sebastián Montaña, del Hospital Dr. Luis Chrabalowsky de Uspallata. “Quienes tuvimos el privilegio de trabajar junto a vos recordaremos siempre tu entrega, tu compromiso y tu dedicación para hacer de nuestra comunidad un lugar mejor para todos. Gracias por tu ejemplo, tu generosidad y el camino que ayudaste a construir”, señaló.
Desde PSJ Cobre Mendocino expresaron su profundo dolor por su partida. “Adriana abrazó las montañas más difíciles y siempre miró desde lo alto con humildad. La que siempre puso a Uspallata primero. Su ejemplo nos hace reconfirmar el camino del diálogo, el respeto y el crecimiento en comunidad. Adriana es símbolo de lucha, perseverancia y vocación de servicio. Gracias por ser la primera en buscar el crecimiento de tu querido Uspallata. Acompañamos con profundo respeto y cariño a sus seres queridos, a su familia y a todas las personas que hoy sienten su partida. Querida Adriana tu legado seguirá vivo en cada camino que ayudaste a abrir”, expresaron quienes tuvieron el honor de trabajar a su lado.
Adriana Schmutz deja una historia marcada por la montaña, la educación, el compromiso ambiental, el desarrollo de Uspallata y la defensa de una minería responsable para Mendoza. Su legado seguirá vivo en cada camino que ayudó a abrir.


