El complejo hidroeléctrico Los Nihuiles, uno de los activos energéticos estratégicos de Mendoza, entra en una nueva etapa. Nación y Provincia avanzan con la licitación que definirá al concesionario para los próximos 30 años, pero el proceso parte de una situación particular: el sistema llega a la nueva concesión con dos centrales fuera de servicio y con una importante tarea de recuperación que deberá asumir quien resulte adjudicatario. Las tareas de limpieza y remediación concluyeron una etapa, pero queda por delante la puesta en matcha definitiva.
La obligación está vinculada directamente con el aluvión de enero de 2025, que provocó daños severos en las centrales Nihuil II y Nihuil III, incluidos sus grupos turbina-generador y sistemas auxiliares. Ambas quedaron fuera de servicio luego del ingreso de agua a las instalaciones.
El nuevo pliego establece que el futuro concesionario deberá ejecutar las inversiones necesarias para rehabilitar los equipos dañados, modernizar las instalaciones y recuperar la capacidad de generación del complejo. Entre las obras previstas se encuentra la regeneración de las turbinas de Nihuil II y Nihuil III. Todavía no se conoce el monto, pero desde el Goberno de Mendoza inidcaron que será una apuesta fuerte por parte de la empresa que se quede con la concesión.

De esta manera, la licitación no pone en juego solamente la explotación de un activo hidroeléctrico durante tres décadas. También define quién deberá terminar de recuperar la maquinaria estratégica que sufrió uno de los eventos hidrológicos más severos registrados en la zona.
Emesa prepara la publicación de los pliegos
El proceso ya superó una de las principales instancias administrativas y se encuentra próximo a ingresar en su etapa formal.
Mauricio Pinti, gerente general de Emesa, confirmó que los decretos que aprueban el pliego y habilitan el llamado ya fueron firmados tanto por Mendoza como por Nación, por lo que ahora resta la publicación oficial de los documentos.
“Lo más importante era que salieran los decretos aprobando el pliego y haciendo el llamado en conjunto, y salió tanto de la provincia como de la Nación”, señaló Pinti en diálogo con Comunicaciones Mineras.
El gerente general de Emesa explicó que la publicación de los pliegos será inminente y que se trata de un paso “más administrativo que técnico”. Una vez publicados, quedarán formalmente establecidas las condiciones bajo las cuales las empresas interesadas podrán competir por la operación del complejo.

Una comisión analizará las ofertas y habrá una fórmula polinómica
Uno de los aspectos centrales del proceso será el mecanismo elegido para definir al ganador.
Las propuestas serán analizadas por una comisión de evaluación, con participación de los organismos correspondientes de Nación y Mendoza, que deberá ponderar los distintos componentes de cada oferta.
La adjudicación no se definirá exclusivamente por el precio o por una única variable económica. Las propuestas serán evaluadas mediante una fórmula polinómica, que permitirá combinar distintos parámetros técnicos, económicos y financieros para determinar cuál resulta más conveniente.
De esta manera, el proceso buscará encontrar la mejor combinación entre la propuesta económica y las condiciones técnicas ofrecidas por cada competidor, en un activo que requiere no solo capacidad de operación sino también un programa de inversiones para recuperar infraestructura.
La Provincia tendrá intervención sobre el paquete accionario que se licita, mientras que Nación mantiene las competencias vinculadas con la concesión de generación eléctrica y la inyección de energía al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Pampa Energía continúa al frente y puede competir
La apertura de la licitación no implica un cambio inmediato de operador.
Pampa Energía continúa al frente de Los Nihuiles durante el período de transición previsto en el contrato, hasta que se concrete la definición del nuevo concesionario. La compañía, que lleva tres décadas vinculada a la operación del complejo, podrá además presentarse nuevamente en la licitación y competir por la concesión de los próximos 30 años.
Esto genera una situación particular: la empresa que actualmente opera el activo y conoce su infraestructura tendrá la posibilidad de competir con otros jugadores por la nueva concesión.
Por lo tanto, la continuidad de Pampa Energía no está definida de antemano. La compañía deberá someterse al mismo proceso competitivo y a las condiciones establecidas en los pliegos.
El nuevo concesionario deberá terminar la recuperación de Nihuil II y III
El principal desafío que recibirá quien resulte adjudicatario estará en el estado de Nihuil II y Nihuil III.
En enero de 2025, una creciente extraordinaria del río Atuel provocó el ingreso de agua y sedimentos en las instalaciones y afectó severamente las centrales.
Los daños alcanzaron los equipos de generación y sus sistemas auxiliares, dejando a ambas centrales fuera de servicio.
Por eso, el nuevo concesionario deberá hacerse cargo de continuar y completar las tareas de remediación, además de ejecutar las inversiones necesarias para recuperar la capacidad de generación.

Entre las obras previstas aparece específicamente la regeneración de las turbinas de Nihuil II y Nihuil III.
“Va a tener la exigencia propia de poner en marcha rápidamente todo”, anticipó Pinti.
La definición tiene una fuerte dimensión económica: el ganador recibirá un activo hidroeléctrico con infraestructura existente y un flujo de generación, pero deberá destinar inversiones para recuperar la capacidad que actualmente se encuentra indisponible.
El aluvión redujo la capacidad de generación
El impacto del evento climático no quedó limitado a los daños materiales.
La salida de Nihuil II y III provocó una fuerte reducción de la capacidad de generación disponible del complejo, que históricamente constituye uno de los principales aportes hidroeléctricos de Mendoza.
La recuperación de las dos centrales permitirá volver a disponer de una mayor capacidad instalada y aprovechar nuevamente una infraestructura que ya existe, en lugar de desarrollar nueva generación desde cero.
Por eso, la obligación de remediación incorporada al nuevo esquema concesional constituye al mismo tiempo un desafío de inversión y una oportunidad de recuperación de valor del activo.
Los Nihuiles y el antecedente de Río Negro y Neuquén
La licitación mendocina se desarrolla además en un contexto nacional de renovación de las concesiones hidroeléctricas.
El antecedente más reciente es el proceso llevado adelante en Río Negro y Neuquén, donde Nación avanzó con nuevas concesiones para las grandes represas del Comahue.
En ese caso, el proceso involucró a Alicurá, El Chocón-Arroyito, Cerros Colorados y Piedra del Águila, con contratos de concesión por 30 años y participación de las provincias en el seguimiento de la nueva etapa.
El caso del Comahue resulta relevante porque muestra cómo el Estado nacional está redefiniendo el esquema de explotación de grandes activos hidroeléctricos construidos hace décadas.
La diferencia con Los Nihuiles es que Mendoza llega a esta instancia con dos centrales afectadas por un evento climático extraordinario y una obligación concreta de recuperación que deberá asumir el nuevo concesionario.
Así, la nueva licitación no se limita a definir quién operará las centrales. También determina quién tendrá a su cargo la inversión necesaria para recuperar la infraestructura y garantizar la continuidad de la generación hidroeléctrica en el sur provincial.
El desafío también está en el transporte eléctrico
La recuperación de la generación deberá complementarse con el fortalecimiento del sistema de transporte.
Pinti también repasó el apagón registrado en San Rafael durante el verano y explicó que el problema estuvo relacionado con una falla en el sistema interconectado y con infraestructura de transporte afectada por una inundación.
Según remarcó, el inconveniente no se originó en la generación en sí misma, sino en el sistema de transporte.
En este contexto, Mendoza prevé la habilitación de la línea San Rafael-Malargüe antes de fin de año, una obra que permitirá fortalecer la infraestructura eléctrica del sur provincial.
“Energía que uno genere tal vez en el sistema, lo puede suplir cualquier otra fuente”, explicó Pinti, aunque remarcó la importancia de “poner en valor” la generación de Los Nihuiles en paralelo al fortalecimiento de las líneas de transporte.
Un activo estratégico que busca recuperar todo su potencial
Los Nihuiles llega así a la nueva licitación con una característica que condicionará toda la competencia: es un activo energético consolidado, con infraestructura existente y décadas de operación, pero con dos centrales que necesitan ser recuperadas para volver a aportar todo su potencial de generación.
Pampa Energía seguirá al frente durante la transición y podrá competir por la nueva concesión. Sin embargo, el resultado dependerá de las ofertas que presenten los distintos interesados y de la evaluación que realice la comisión designada para el proceso.
Con la publicación de los pliegos a cargo de Emesa como próximo paso, comenzará formalmente la disputa por uno de los activos energéticos más importantes de Mendoza.
El desafío para el futuro concesionario estará definido desde el comienzo: no solo deberá operar Los Nihuiles durante los próximos 30 años, sino también terminar de remediar las instalaciones afectadas por el aluvión, regenerar las turbinas de Nihuil II y III, modernizar el complejo y recuperar la capacidad plena de generación.

