La crisis del petróleo volvió a colocar a Vaca Muerta en el centro de la discusión energética internacional. El bloqueo del estrecho de Ormuz y la reanudación de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán redujeron el flujo de crudo y elevaron la tensión en los mercados.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) recortó en 1,7 millones de barriles diarios su estimación de oferta mundial para el tercer trimestre frente a su reporte anterior. Para ese período, ahora prevé un desequilibrio de 1,8 millones de barriles diarios entre producción y consumo, más del doble de lo calculado en julio.
El impacto se sintió con fuerza en las exportaciones del Golfo Pérsico. Durante julio, los embarques regionales bajaron en 2,1 millones de barriles diarios y promediaron 15 millones. Además, las reservas globales se redujeron en 69 millones de barriles, hasta ubicarse por debajo de los 7.900 millones, el nivel más bajo desde abril de 2025.
Una oportunidad con mayores exigencias
Para la Argentina, el contexto ofrece una posibilidad de expansión para Vaca Muerta. Una oferta internacional más limitada y precios elevados podrían mejorar el atractivo de los barriles neuquinos, mientras el país avanza en producción e infraestructura exportadora.
La oportunidad, sin embargo, convive con riesgos. Una crisis prolongada puede aumentar la volatilidad, encarecer costos y modificar las condiciones del comercio energético. Por eso, la industria deberá competir no solo por volumen, sino también por eficiencia, costos y confiabilidad logística.
La AIE calcula que la oferta mundial promediará 102 millones de barriles diarios en 2026, 4,3 millones menos que en 2025. Aunque la producción de América crecería en 1,4 millones de barriles diarios, ese incremento no compensaría las pérdidas de Medio Oriente y Rusia. El organismo espera una recomposición hacia fines de 2026 y una expansión de 8,3 millones de barriles diarios para 2027, aunque mantiene elevados los riesgos mientras continúe restringido el tránsito por Ormuz.
En paralelo, la demanda también fue revisada a la baja por el efecto de los precios. Para Neuquén, el escenario refuerza el valor estratégico de Vaca Muerta, pero también plantea una condición central para el salto exportador: producir, transportar y colocar petróleo en el exterior de manera competitiva cuando la oferta mundial sea más escasa.
Con información de Mejor Energía.


